SOCIEDAD

El Colegio Farmacéutico de Mendoza advirtió sobre los riesgos de ampliar la venta libre de medicamentos

31 de julio de 2026

Desde la entidad sostuvieron que la medida fomenta la automedicación y perjudica el bolsillo de los pacientes.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la ampliación de la nómina de fármacos de venta sin prescripción médica, decisión que generó una fuerte alarma en el sector de la salud, ya que la medida autoriza la comercialización libre de diez monodrogas que abarcan desde antialérgicos y antiparasitarios hasta tratamientos intestinales y descongestivos

Desde el Colegio Farmacéutico de Mendoza advirtieron que la norma desincentiva la consulta médica, demora el diagnóstico de patologías graves y elimina la cobertura del 40% que brindaban las obras sociales.

La presidenta de la entidad profesional, Beatriz Cucchi, alertó sobre las consecuencias sanitarias que conlleva dejar de exigir la receta en este tipo de tratamientos específicos. «Cuando un paciente tiene un problema de salud, al no tener cobertura de su obra social va a ir directamente a adquirir el producto intentando adivinar lo que tiene. Con ese ‘estimo que es esto’, se fomenta la automedicación y se pierden oportunidades clave para tener un diagnóstico certero y detectar enfermedades en forma temprana», sostuvo la dirigente a Diario de San Rafael.

Asimismo, la profesional enfatizó que estas sustancias no constituyen bienes de consumo masivo y que su uso inadecuado puede resultar peligroso para la población. «Hablamos de diez monodrogas que incluyen antialérgicos específicos como la levocetirizina, antiparasitarios, medicamentos para mareos y para trastornos intestinales que pueden estar tapando patologías de mayor gravedad. El medicamento es un bien de uso sanitario, no es de consumo ordinario ni masivo, y mucho menos una mercancía», remarcó Cucchi al señalar el riesgo de sufrir intoxicaciones e internaciones.

Respecto al argumento oficial sobre la ausencia de denuncias por efectos adversos en los últimos cinco años, desde el sector farmacéutico explicaron que ese registro positivo se debió, justamente, a la presencia del control profesional previo. «Si no había efectos secundarios o sobremedicación era porque existía la mediación de la receta y el consejo en el mostrador. Tomemos como ejemplo la nafazolina, las famosas gotitas nasales: si se utilizan por períodos prolongados de más de diez días, producen acostumbramiento, efecto rebote y una adicción de la cual el paciente después no puede salir», citó.

Por otra parte, Cucchi rechazó que la desregulación implique un beneficio económico para los usuarios, ya que los laboratorios continúan fijando los valores de mercado mientras que la medicina prepaga retira sus descuentos. QAl final del camino, el precio no baja y al paciente se le quita el 40% de descuento que le otorgaba su prepaga u obra social, por lo que el impacto económico termina siendo negativo», opinó.

Finalmente, las instituciones profesionales confirmaron que mantendrán las acciones institucionales a nivel nacional y reforzarán la concientización local para amortiguar los efectos de la resolución. «Los riesgos de la automedicación son enormes y debemos actuar con máxima responsabilidad social ante la falta de controles», completó.