Condenaron a 10 años a una docente y su pareja abogado por abusar de su hijastra en la zona Este
26 de junio de 2026
La Justicia de Mendoza declaró culpables a los profesionales por los delitos de abuso sexual agravado cometidos contra la hija del hombre cuando tenía 14 años; debido a su edad avanzada, los imputados gozarán del beneficio de la prisión domiciliaria.
La Justicia de Mendoza condenó a una docente de 64 años y a su pareja, un abogado y profesor de karate de 73 años, a la pena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por haber abusado sexualmente de la hija del hombre cuando era una adolescente.
Los dos imputados recibieron la misma cantidad de años de pena en el marco de una causa penal iniciada en la zona Este, aunque las autoridades judiciales dispusieron que cumplan la condena en sus respectivos domicilios particulares debido a su avanzada edad y a las condiciones médicas que presentaron.
La investigación judicial comenzó hace ocho años, cuando la víctima se presentó de manera espontánea en una dependencia oficial para denunciar los diversos ultrajes de los que fue objeto durante su minoría de edad por parte de su progenitor y de la mujer. Tras la recolección de pruebas y el avance del proceso, ambos adultos resultaron detenidos por las fuerzas de seguridad y, en los últimos días, los magistrados intervinientes los declararon culpables en un juicio por los hechos denunciados.
Según manifestó la víctima durante el proceso, los abusos ocurrieron hacia el año 2013, período en el cual su padre convivía con la docente en una vivienda particular ubicada en el departamento de Godoy Cruz, donde también residía la joven que en aquel entonces tenía 14 años de edad. Pese a que el vínculo afectivo entre los dos adultos finalizó formalmente un año después de iniciar la convivencia, los delitos se cometieron de manera sistemática en el interior de la vivienda familiar.
La denunciante aseguró ante los investigadores haber sido abusada en reiteradas ocasiones por su padre biológico y por su madrastra, y relató un episodio específico en el cual la pareja la llamó a la habitación principal para obligarla a participar de un acto sexual. Además, confesó que cuando el abogado se retiraba de la propiedad, la mujer la forzaba a mirar material pornográfico y que, en una oportunidad, la obligaron a ingerir un helado que contenía una sustancia extraña que le provocó la pérdida total de la memoria respecto a lo sucedido esa noche.
Luego de atravesar por un cuadro severo de salud mental que incluyó varios intentos de suicidio y la necesidad de prolongados tratamientos psicológicos, la joven logró radicar la denuncia que derivó en la imputación y detención de la pareja.
En el fallo final, la docente fue condenada por los delitos de abuso sexual simple y gravemente ultrajante agravado por la guarda, mientras que el letrado recibió la pena por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo.

