SOCIEDAD

Alarma en la Zona Este de Mendoza por un promedio superior a los 100 detenidos al año por abusos sexuales

19 de junio de 2026

Las estadísticas judiciales revelaron un sostenido incremento de estos delitos, con un alto porcentaje de menores de edad afectados dentro de sus propios entornos familiares.

La Zona Este de Mendoza registra un promedio superior a los 100 detenciones anuales por causas vinculadas a abusos sexuales de extrema gravedad, consolidándose como una de las problemáticas más complejas del ámbito policial y judicial de la región. 

De acuerdo con datos estadísticos de los tribunales locales, la mayoría de estas detenciones correspondieron a casos de abuso sexual con acceso carnal. Este encuadre penal, que contempla el uso de la fuerza o la explotación de la vulnerabilidad de la víctima, prevé penas que pueden sobrepasar los 20 años de prisión debido al severo daño infligido.

En la actualidad, las dependencias penitenciarias de la zona albergan a más de 40 individuos privados de la libertad bajo medidas de coerción a la espera de una sentencia firme por estos delitos. Para dar respuesta a este escenario, el aparato judicial de la Zona Este intensificó de manera notable su actividad en los últimos meses, ya que fuentes judiciales confirmaron a Radio Regional que se desarrollan entre cinco y ocho debates orales por semana destinados de forma exclusiva a juzgar delitos contra la integridad sexual.

Menores, las principales víctimas

Los informes estadísticos expusieron una cruda realidad territorial, donde trágicamente un gran porcentaje de las víctimas resultaron ser menores de edad, agredidas por miembros de su propio núcleo familiar o de su círculo de confianza cercano. 

En contraposición a las causas graves con acceso carnal, los expedientes por abuso sexual simple, asociados habitualmente a tocamientos indebidos, mantuvieron escalas penales menores. Esto posibilitó que los imputados bajo esa calificación técnica accedieran al beneficio de la excarcelación y transitaran el proceso judicial en libertad.

Debido a la complejidad intrínseca de las instrucciones judiciales, los procesados por delitos graves permanecen bajo prisión preventiva por lapsos que alcanzan los dos años antes de enfrentar el veredicto definitivo. 

Durante el último período, la agenda pública regional quedó conmocionada por episodios de extrema crudeza que aceleraron la demanda de justicia. Entre los casos más resonantes se destacaron la detención del denominado «Chacal de Santa Rosa» por el ultraje de su hija, el procesamiento de un efectivo policial que abusó de su hermana, y la causa que involucró a un instructor de tenis de San Martín por el ataque hacia su hijastra.