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De Buenos Aires a Mendoza: el kicillofismo unifica reclamos contra el modelo de Milei de cara al 2027

La visita del gobernador bonaerense pondrá a prueba la solidez de un grupo de intendentes y dirigentes territoriales, obligando al justicialismo mendocino a definir si adopta un perfil confrontativo o si se muestra más moderado para preservar de sus propios territorios.
La visita del gobernador bonaerense pondrá a prueba la solidez de un grupo de intendentes y dirigentes territoriales, obligando al justicialismo mendocino a definir si adopta un perfil confrontativo o si se muestra más moderado para preservar de sus propios territorios.

De hecho, que el ex intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi y que el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis hayan estado presentes en la inauguración de la primera sede del Movimiento Derecho al Futuro en territorio cuyano es la muestra de cómo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, avanza como un referente en la provincia con la vista puesta en sus aspiraciones presidenciales.

Con este movimiento lo que busca el mandamás bonaerense es tejer alianzas con el peronismo local utilizando la defensa de la obra pública y el reclamo de las economías regionales como sus principales banderas con el fin de conseguir una mayor adhesión del electorado utilizando la desgastada estrategia de la polarización con el Gobierno del presidente Javier Milei.

No es casual de hecho la recorrida de Katopodis por el departamento de Tunuyán en la que se lo pudo ver junto al intendente Emir Andraos y al diputado nacional Martín Aveiro. Allí fue donde mejor pudo verse esta estrategia polarizadora ya que se centró la atención en el Centro de Desarrollo Infantil del Barrio Urquiza, un espacio que requirió de los aportes de la Municipalidad para ser finalizado tras ser retraso el financiamiento de parte del Gobierno Nacional.

Es que la puesta en valor de esta obra sirvió como un ejemplo para el discurso del kicillofismo, que contrapone la presencia y el esfuerzo de Gobiernos locales frente a las políticas de ajuste de la administración Milei.

En tal contexto, los dirigentes bonaerenses trazaron un paralelismo entre los problemas que atraviesan las PyMEs bonaerenses y la parálisis que afecta al comercio y la vitivinicultura de Mendoza, como intentando unificar los reclamos del centro al interior del país bajo una misma matriz de análisis hacia el modelo del Gobierno libertario.

Pero hubo más, de hecho, en la agenda de los enviados por el gobernador bonaerenses, como el gesto de fuerte valor simbólico con el que contó el acompañamiento de la intendenta Flor Destéfanis durante la presentación de su libro en el Centro de Congresos y Exposiciones de la Ciudad, lo que demostró de hecho cómo jefes comunales con peso territorial propio están dispuestos a servir para la articulación del Movimiento Derecho al Futuro.

De hecho, los funcionarios kicillofistas destacaron la unidad interna y la convivencia pacífica entre las distintas líneas del justicialismo mendocino participante, lo que consideran una condición indispensable para dotar de seriedad a este armado político de cara a la opinión pública.

Axel Kicillof ya anunció que llegará a Mendoza en el corto plazo y las expectativas dentro del peronismo mendocino están a la orden del día, sobre todo por la necesidad de ordenar el calendario político local y unificar voluntades de los diversos sectores de la oposición.

Pero cabe destacar que toda esta estrategia se viene realizando en un escenario poco favorable para Kicillof, ya que la hegemonía del frente Cambia Mendoza, la presencia de sectores de La Libertad Avanza alineados con el Gobierno de Alfredo Cornejo y la fuerte identidad radical del votante mendocino dificulta sustancialmente el planteo de propuestas públicas identificadas con el peronismo bonaerense.

La visita del mandatario provincial pondrá a prueba la solidez de este grupo de intendentes y dirigentes territoriales, obligando al justicialismo mendocino a definir si adopta un perfil confrontativo o si se muestra más moderado para preservar de sus propios territorios.

El éxito o el fracaso de este desembarco determinará la viabilidad del kicillofismo para mostrarse como una alternativa de poder, transformando a Mendoza en el terreno para evaluar si el discurso basado en la gestión pública y el desarrollo productivo puede perforar los bastiones electorales tradicionalmente esquivos a las construcciones del peronismo.