OPINIÓN

El Consejo de Europa crea un tribunal para juzgar a Vladimir Putin

habitantes, acaba de decidir la creación de un «Tribunal especial por el crimen de agresión
contra Ucrania», ante la imposibilidad que lo realicen la Corte Internacional de Justicia,
órgano de la ONU, la cual resuelve conflictos entre Estados, y la Corte Penal Internacional
(CPI), encargada de juzgar los genocidios, crímenes de guerra y contra la humanidad. (1)

El suizo Alain Berset, actual presidente del Consejo de Europa, anunció que «el momento
en que Rusia deberá rendir cuentas por su agresión se aproxima. La via que se abre ante
nosotros es la de la justicia». La idea fue lanzada luego del ataque de Ucrania por Rusia el
24 de febrero de 2022, por el jurista y abogado franco-británico, Philippe Sands, «una idea
nacida en Nuremberg, en tanto crimen contra la paz», refrendada por la Asamblea General
de ONU el 2 de marzo de 2022, y 141 Estados sobre los 195 de la Asamblea General. (2)

La historia del crimen de agresión se inició el 20 de noviembre de 1945, en Nuremberg, con
la apertura de los debates entre los países vencedores de la Segunda guerra Mundial, que
dieron lugar a los conceptos de «crimen contra la paz» y «guerra de agresión». La
paternidad de este segundo concepto se atribuye al jurista soviético Aron Trainin, quien
hizo entrar la agresión en el derecho internacional. Los jueces definieron en su juicio de
1946, que la «agresión es el crimen internacional supremo». (3)

El debate resurge en los años 1990 con los tribunales penales internacionales para la ex—
Yougoslavia y Rwanda, y luego con la firma del Tratado de Roma en 1998, creando la Corte
Penal Internacional (CPI) en 2002. Tales instrumentos se abocaron a juzgar los genocidios y
los crímenes de lesa humanidad, pero dejando de lado el de agresión, recién definido en
2010, no obstante últimamente agregado a los estatutos de la CPI, cuyo puesta en marcha
se alcanza ahora tras que el Consejo de Europa y Ucrania, firmaron su implementación. (4)

Christian Wenaweser, embajador de Liechtenstein en Nueva York consiguió convencer a los
Estados de agregar el crimen de agresión al estatuto de Roma de la CPI, pero las grandes
potencias, Estados Unidos a la cabeza, tras la agresión a Irak en 20003, rechazan que ese
crimen pueda ser, contrariamente a otros, perseguido por el fiscal de la CPI, exigiendo que
el Consejo de Seguridad de la ONU, donde los 5 miembros permanentes tienen poder de
veto, sea quien decida eventuales inculpaciones. (5)

En 2010, la CPI añadió a sus estatutos que constituyen «crimen de agresión los crímenes
de guerra, los crímenes contra la humanidad, la deportación forzada de niños, los ataques
contra las infraestructuras civiles, y todo de lo que se habla sin cesar, existiendo porque
hay una guerra. Esa guerra es el verdadero crimen», resume el antes citado Wenaweser.
Agrega que «no imaginaba verdaderamente que sería posible. Es una respuesta a los que
dicen que el derecho internacional terminó en 1945». (6)

La definición completa del crimen de agresión incluye «la planificación, la preparación, el
lanzamiento o la ejecución por una persona efectivamente capaz de controlar o de dirigir la
acción política o militar de un Estado, de un acto de agresión, que por su naturaleza, su
gravedad y amplitud, constituye una violación manifiesta de la Carta de Naciones
Unidas…» Resulta «el empleo por un Estado de la fuerza armada contra la soberanía, la
integridad territorial o la independencia política de otro Estado, de cualquier otra manera
incompatible con la Carta de Naciones Unidas, haya o no declaración de guerra». (7)

Abarca «la invasión o el ataque por fuerzas armadas de un Estado del territorio de otro
Estado, o la ocupación militar aunque temporaria, resulte una invasión, o un tal ataque,
donde la anexión por la fuerza de la totalidad o de una parte del territorio de otro Estado»,
sumado al «bombardeo por fuerzas armadas de un Estado del territorio de otro Estado, o la
utilización de cualquier arma por un Estado contra el territorio de otro Estado, el bloqueo
de puertos o de costas de un Estado por las fuerzas armadas de otro Estado». (8)

Engloba paralelamente «el ataque por las fuerzas armadas de un Estado de fuerzas
terrestres, marítimas o aéreas, de flotas aéreas y marítimas de otro Estado», como así
también «el empleo de fuerzas armadas de un Estado que se encuentre en el territorio de
otro Estado con su consentimiento en contravención con las condiciones fijadas en el
acuerdo pertinente, o la prolongación de la presencia de esas fuerzas sobre ese territorio
seguidamente de vencerse el plazo de acuerdo pertinente». (9)

Reprocha «que un Estado permita que su territorio, que él a puesto a disposición de otro
Estado, sirva a la perpetración por este otro Estado de un acto de agresión contra un tercer
Estado», y condena «el envío por un Estado o a nombre de otro Estado de bandas, grupos,
tropas irregulares, o mercenarios armados que ejecutan contra otro Estado actos
asimilables a los de las fuerzas armadas, de una gravedad igual a la de los actos
enumerados anteriormente, o que aporten un concursos substancial a tales actos». (10)

Todas estas consideraciones publicadas en 2023, siguen siendo validas para entender
como opera hoy Rusia en su agresión contra Ucrania, observando que su situación ha
empeorado. La relación de fuerzas con Kiev le es desfavorable por la acumulación de
datos adversos: el corte de Starlink, controlar, censurar y aislar a Internet, los ataques
aéreos ucranianos contra Moscú, y el fallido aniversario de la victoria contra el nazismo del
9 d mayo, no son propicios para lanzar una contraofensiva en el próximo verano. (11)

Las reservas económicas se agotan en Rusia. El reciente aumento del precio del petroleo
no arreglará las dificultades económicas, ya que las reservas se han gastado. Y las
compras de India y China y lo que aporta la «flota fantasma», solo han conseguido un
aumento de un 10% inferior a la medida mensual de 2024. Los 8 mil miles de millones de
euros recolectados de los ingresos fiscales de las exportaciones de crudo son modestos,
inferiores en un 10% a la media mensual en 2024, y de un 30% del nivel de 2025. (12)

Los gastos militares en Rusia han aumentado en 1.500 miles de millones de rublos por mes
desde el inicio de 2026. Los ataques de drones ucranianos se incrementaron en abril, 21 de
los cuales contra objetivos petroleros rusos, provocando una caída del refinamiento, al
nivel de 2009. Los bombardeos de Kiev golpean también infraestructuras portuarias. Desde
fines de marzo la capacidad rusa de exportación por via marítima está paralizada. (13)

El milagro económico de Rusia se basaba en 3 pilares: indice bajo de paro, deuda pública
modesta y una producción de petroleo inagotable. Todos se han debilitado. La baja tasa de
paro, alrededor del 2% de la población activa no es un signo de crecimiento robusto, sino
de la penuria aguda de mano de obra. Las predicciones estadísticas oficiales anticipan la
contracción de la población activa en 1,4 millón de personas para el año 2026. (14)

La razón es la baja tasa de natalidad. Las perdidas debido a la guerra en Ucrania agravan
la situación demográfica: alrededor del 4% de los hombres rusos entre 18 y 49 años (1,3
millón de habitantes) han perdido la vida o han sido gravemente heridos desde el 2022. El
PIB de Rusia ha sufrido la primera contracción en estos últimos 3 años. Tales cifras
desmienten la idea que Moscú saca provecho del conflicto en Iran. Las reservas del país están muy
agotadas. (15)

Los ataques masivos de varias centenas de drones ucranianos sobre 14 de las regiones centrales
rusas, la Crimea anexada y el mar Negro, ponen de manifiesto que la distancia ya no es más una
protección para proteger un territorio cuyo espacio aéreo cubre 11 usos horarios, en particular las
infraestructuras petroleras en el mar Báltico, y las ciudades de San Petersburgo y Moscú, cercanas
de Ucrania, como Belgorod, Briansk, y Lipetsk, sembrando la duda sobre la capacidad del Kremlin
para proteger enteramente el país, cuando las empresas se quejan de tener que asumir
financieramente la instalación de sistemas anti-drones destinados a cubrir sus instalaciones. (16)

Así las cosas, el presidente estadounidense Donald Trump, preconiza un acuerdo de paz
que recoja las exigencias territoriales de Putin. Rusia estima que todo conflicto debe
terminar por una amnistía. Volodymyr Zelensky confia en la justicia internacional, que
debería ser la garante de una paz duradera y condenar en contumacia a la cúpula rusa. (17)

Desde Ginebra, Juan Gasparini.

Fuentes consultadas: Robert Badinter, Bruno Cotte y Alain Pellez, «Vladimir Putin,
l’accusation», Fayard, Francia, 2023. «Le Monde», Paris, 17/18 y 19 de mayo de 2026. «Le
Temps», Ginebra, 19 de mayo de 2026.