Los kurdos amenazados de exterminio por el nuevo gobierno sirio de Ahmed Al-Charaa
Tras 14 años de guerra interna en Siria que han costado unos 200.000 millones de dólares, y no se sabe cuantas víctimas, su nuevo presidente Ahmed El-Charaa, de origen árabe, superviviente de la organización terrorista Al-Qaida, afronta la reconstrucción del país. Debe superar la pobreza, el tribalismo y las secuelas de la tiranía de Bachar El Assad. Lo sostiene Donald Trump.
«Un ataque militar sin precedentes», impulsado por el gobierno de transición de Ahmed AlCharaa, instaurado hace un año, «que defiende una República árabe siria, centralista,
antidemocrática, y represora de los derechos políticos y sindicales, de las mujeres, y de las
minorías religiosas y étnicas», prepara un «polvorín», donde «la organización «Estado Islámico»
está reconstruyendo su fuerza destructora»,enrareciendo las intenciones del nuevo líder sirio. (1)
«Lo que se está jugando hoy en Siria, no es un enfrentamiento comunitario o religioso, sino la
oposición ente 2 visiones y proyectos políticos para el futuro de Siria. Las potencias occidentales
sostienen ese proyecto, vigilando su sumisión a sus intereses y a santuarisar la ocupación israelí
en el sur, así como la de Turquía en el norte», mientras que «existe otra vía, la de una Siria
descentralizada, democrática, acordando un lugar político central a las mujeres y a las minorías
culturales, apoyándose en la administración autónoma de los kurdos en el Nord-Este de Siria. (2)
Habiendo resistido «a mas 50 años de masacres y al régimen totalitario de Al-Asad, desde hace
un año en toda Siria «los militantes por los derechos de las mujeres, de las fuerzas progresistas,
dirigentes comunitarios, árabes, alauitas y drusos, han expresado su rechazo al proyecto de
Ahmed Al-Charaa, muy alejado de las aspiraciones primeras de la revolución y del apoyo al
modelo de la «Aanes» (Administración autónoma del norte y del este de Siria), en el Kurdistan de
Siria, base operativa de sus fuerzas armadas democráticas sirias». (3)
«El estallido de esa violencia se dio después de la interrupción brutal de las negociaciones
emprendidas entre la «Aanes» y sus fuerzas armadas, las FDS (Fuerzas Democráticas Sirias), con
el gobierno de transición sirio desde marzo del 2025. Mientras los representantes de «la Aanes»
reafirmaron su pertenencia a la unidad del país en el marco de una Siria descentralizada, el
gobierno no avanzó sobre ninguno de los puntos mayores de los acuerdos preliminares:
descentralización política, preservación de ciertas estructuras políticas propias, derechos de las
minorías, retorno con seguridad a los desplazamientos internos». (4)
«Desde el 6 de enero, las fuerzas armadas del gobierno de transición sirio atacaron los 2
cuarteles con mayoría kurda de Alep: Cheikh-Masqsoud et Achrafieh, lanzando una nueva
ofensiva contra los territorios de la «Aanes». En 2 semanas, varias decenas de civiles han sido
abatidos en los ataques, casas e infraestructuras civiles tomadas por objetivos, y decenas de
miles de personas, mayoritariamente kurdos, fueron desplazados por la fuerza». Las
infraestructuras del país están destruidas en un 90%, y la población de 26 millones habitantes,
vive por debajo de los limites de pobreza. (5)
A su vez, «muchos civiles, hombres y mujeres combatientes, fueron asesinados a sangre fría, o
decapitados por las milicias islamistas, en violación a las leyes internacionales de la guerra…» Se
observa que una «guerra total se abre entre las fuerzas de la «Aanes», y las del gobierno de
Ahmed Al-Charaa. Los cantones de Kobané y de Djezireh, históricamente kurdos, son
actualmente acosados por el gobierno de Damasco. La electricidad, el agua e Internet están
cortados en Kobané, poniendo en peligro las condiciones de vida de 250.000 personas».(6)
«Los riesgos de limpieza étnica y de ciclos de represión son extremadamente elevados. El ceseel-fuego declarado el 20 de enero no fue respetado por el gobierno de Al-Charaa y los ataques
continúan. Las «Fuerzas democráticas Sirias» (FDS) han perdido 120.00 personas en la lucha
contra el «Estado Islámico», beneficiando hasta ahora del apoyo de los Estados Unidos por su
participación en la coalición internacional, la cual ha cual cesó el martes pasado y las FDS han
sido traicionadas una vez más en la indiferencia y la hipocresía». (7)
«La violencia contra la «Aanes» y los kurdos en general no es desgraciadamente nueva. En marzo
del 2025, instrumentalizando un levantamiento de ex-cuadros del régimen de Assad, las fuerzas
gubernamentales cometieron masacres contra la comunidad aloaouitas, que continuaron en el
curso del año. En julio, fueron las comunidades drusas que fueron blanco de ataques violentos.
Esas políticas y ataques contra grupos étnicos y religiosos podrían constituir crímenes contra la
humanidad según el derecho internacional». (8)
Al tiempo, «Al-Charaa anunció la integración de combatientes djihadistas en el ejercito regular»,
hecho que revela, junto a los precedentes ya consignados, la inestabilidad y las verdaderas
intenciones políticas de ese gobierno de transición, en un país arrasado, donde los habitantes
aspiran a vivir juntos y en paz». No obstante todo lo anterior, «la Unión Europea ha firmado un
cheque por 620 millones de euros al gobierno sirio para la reconstrucción del país». (9)
«Esos actos encarnan una diplomacia donde los derechos humanos y las aspiraciones de los
pueblos son sacrificados sobre el altar de los intereses económicos y geopolíticos. Siria
representa una fuente petrolera, un nuevo mercado para las potencias occidentales. Es un socio
estratégico para el gobierno israelí, con el cual se han concertado acuerdos en Paris, al comienzo
de enero pasado, bajo la supervisión de los Estados Unidos». (10)
«En el Noreste sirio, la movilización general fue decretada el lunes 19 de enero, y los kurdos
desde cuatro partes del Kurdistan, acuden para sostener a la «Rojava», como se denomina al
kurdistan sirio, conquistas de su revolución al igual que una Siria democrática, sin olvidar
mantener la autonomía de todos los grupos étnicos. Los árabes y los sunitas se disputan la
mayoría. Siguen los kurdos (10%), alaouitas (10%), druzos (2%), cristianos (1 a 3%), chiitas (1%
al 3%), turkmenas (3% al 5%) y otros», que constituyen el mapa étnico y religioso del país. (11)
Cabe insistir en la reivindicación del retorno de todos los desplazados en las regiones ocupadas
por milicias sostenidas desde Turquía y la preservación de la coexistencia pacifica y la autodeterminación de todos los pueblos que componen Siria. Corresponde que la ONU y los Estados
miembros garanticen el mantenimiento de un corredor humanitario hacia Kibane, para encaminar
la ayuda, según las necesidades de la población cercada, como el restablecimiento del agua
corriente y la electricidad». (12)
Desde Ginebra, Juan Gasparini

Fuentes consultadas. Le Monde, Paris, 27 de enero de 2026. Courrier International, 4-10 de
diciembre de 2025. Resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Ginebra, 27 de
marzo de 2025.

