La falta de compras de China y una posible tregua en Medio Oriente presionan a la baja los precios internacionales
La falta de compras efectivas de China y la posible reapertura del Estrecho de Ormuz generan presión sobre los mercados agrícolas internacionales. Así lo advierte Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Mientras tanto, en Argentina la cosecha de soja supera el 84%, la siembra de trigo avanza con fuerza y la reciente baja de retenciones busca apuntalar la rentabilidad del sector.
Rosario, Santa Fe; 1 de junio de 2026 – La posibilidad de un acuerdo temporal entre Estados Unidos e Irán para garantizar la libre circulación comercial en el Estrecho de Ormuz y la falta de compras efectivas de productos agrícolas estadounidenses por parte de China configuran un escenario bajista para los mercados agrícolas internacionales.
Según el último análisis de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, los operadores comienzan a mostrar impaciencia ante la falta de concreción de los compromisos comerciales anunciados tras la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y China a principios de mayo.
«El mercado esperaba que los anuncios de China se tradujeran rápidamente en compras físicas de productos agrícolas estadounidenses. Como eso todavía no ocurre, los fondos especulativos podrían acelerar una toma de ganancias que genere presión bajista sobre los precios», señala Romano.
Actualmente, los fondos mantienen posiciones compradas por más de 12,5 millones de toneladas de soja y más de 11 millones de toneladas de maíz en Chicago, un volumen que amplifica cualquier movimiento de corrección.
Fertilizantes, Medio Oriente e India: factores que siguen de cerca los mercados
A nivel global, las tensiones geopolíticas continúan impactando sobre los costos de producción. China habilitó cuotas de exportación de urea para moderar los precios internacionales, mientras que la Unión Europea suspendió durante doce meses los aranceles a la importación de fertilizantes nitrogenados. Paralelamente, Estados Unidos investiga aumentos considerados excesivos luego de que el valor de la urea registrara subas de hasta 55%.
Otro foco de atención es India. Las perspectivas de lluvias monzónicas se ubican en su nivel más bajo de los últimos once años debido al fenómeno de El Niño, lo que amenaza la producción agrícola del país.
«India normalmente no es un actor que mueva por sí solo los mercados globales, pero una caída importante en su producción de oleaginosas y trigo podría generar impactos relevantes en la oferta mundial», explica Romano.
Soja: preocupación por China y señales alcistas desde Asia
En soja, los factores bajistas vinculados a China conviven con elementos de sostén provenientes de Asia. India canceló exportaciones de harina de soja por 25.000 toneladas y comenzó a importar materia prima tras registrar fuertes aumentos de precios internos provocados por una menor producción.
Al mismo tiempo, Indonesia decidió centralizar las exportaciones de aceite de palma mediante una agencia estatal, medida que genera incertidumbre respecto de la continuidad y fluidez de los embarques.
En Estados Unidos, la siembra ya alcanza el 79% del área proyectada y el 49% de los cultivos emergió, ambos indicadores por encima del promedio histórico. Sin embargo, el 27% de la superficie presenta algún grado de sequía, diez puntos más que un año atrás.
En Argentina, la cosecha cubre el 84,6% del área sembrada y la Bolsa de Cereales elevó la estimación de producción a 50,1 millones de toneladas. La mayor parte de la superficie pendiente de cosecha se encuentra en el NEA, NOA y el extremo sur bonaerense, regiones con menor influencia sobre el flujo de mercadería hacia Rosario.
«La presión de cosecha sobre los puertos del Gran Rosario comienza a reducirse. Eso permitió que los compradores mejoraran su capacidad de pago y aparecieran nuevamente mayores volúmenes de venta por parte de los productores», indica Romano.
El especialista también destaca que el anuncio oficial de una eventual reducción gradual de retenciones a partir de enero próximo tuvo un efecto limitado sobre los precios actuales.
«Estamos hablando de una mejora teórica cercana a los 5 dólares por tonelada para mayo de 2027, un diferencial que fácilmente puede quedar absorbido por la volatilidad diaria del mercado», afirma.
Como factor de riesgo adicional, el conflicto gremial en la industria aceitera permanece bajo conciliación obligatoria por 15 días luego de la declaración de una huelga por tiempo indeterminado.
Maíz: buenas exportaciones de EE.UU. y lenta cosecha local
La siembra estadounidense de maíz alcanza el 86% del área prevista y el 60% de los cultivos ya emergió. Aunque el 25% del área presenta condiciones de sequía, el mercado recuerda que el año pasado los rindes finales fueron muy buenos pese a una situación similar.
Las exportaciones norteamericanas continúan mostrando firmeza tanto para la campaña actual como para la próxima, reflejando una demanda internacional sostenida.
En Argentina, la cosecha avanza lentamente y cubre el 34,7% del área, debido a la prioridad que los productores otorgan a la soja y a la elevada humedad de los lotes tardíos.
Los primeros rendimientos informados en el norte del país rondan los 59 quintales por hectárea, considerados muy positivos para el inicio de la recolección.
«La mayor presión de cosecha del maíz tardío recién debería sentirse hacia fines de junio. Mientras tanto, el flujo de mercadería a los puertos sigue siendo suficiente y eso redujo los premios que pagaban los exportadores por el disponible», sostiene Romano.
Como consecuencia, las ventas semanales de productores descendieron a 600.000 toneladas, un nivel más alineado con los promedios históricos.
Trigo: baja de retenciones y buen ritmo de siembra en Argentina
En trigo, el mercado internacional continúa atento a la evolución de la cosecha del hemisferio norte. En Estados Unidos, la condición de los cultivos cayó al 26% entre buena y excelente, por debajo de las expectativas privadas. Sin embargo, los operadores consideran que este deterioro ya fue incorporado a los precios.
A esto se suma una reducción de la estimación de producción mundial por parte del Consejo Internacional de Cereales, que la ubicó en 820 millones de toneladas. No obstante, Rusia elevó su proyección de cosecha hasta 90,3 millones de toneladas, mejorando las perspectivas de abastecimiento desde el Mar Negro.
En Argentina, la siembra avanza a muy buen ritmo y ya cubre el 14,2% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas, favorecida por las adecuadas condiciones de humedad.
La reciente reducción de los derechos de exportación del 7,5% al 5,5% mejoró la capacidad teórica de pago de los exportadores en aproximadamente 5 dólares por tonelada.
«El impacto de la baja de retenciones fue positivo, pero quedó parcialmente neutralizado por la caída de los precios internacionales. De todos modos, el mercado logró estabilizarse cerca de los 230 dólares por tonelada«, concluye Romano.

