Crisis en la apicultura mendocina: advierten que se perdió cerca del 50% de las colmenas

 17 de octubre de 2026 

La caída histórica en los precios de exportación y las inclemencias del fenómeno climático afectaron gravemente la rentabilidad del sector en los últimos años.

El sector apícola de Mendoza atravesó una compleja situación económica tras varios años de precios desfavorables que impactaron severamente en la producción. 

Según explicó el apicultor Juan Marcos Jurisich a Radio Regional, el atraso cambiario redujo de forma considerable el parque apícola nacional: «Hemos tenido muchos problemas con el dólar planchado y ahora se ha abierto un poco el mercado, pero la situación de bajos precios en los años anteriores hizo que se perdiera el 50% de las colmenas». Este panorama se reflejó en el volumen de envíos al exterior, que cayó de 110.000 a 60.000 toneladas en una década, afectando a una actividad donde el 90% de la producción se destina al mercado internacional.

Frente a este escenario, las expectativas puestas en las gestiones del gobierno nacional con Estados Unidos no se tradujeron en mejoras concretas para los productores. «Nosotros teníamos la esperanza de que esos tratos que se hablaban, que tenía (Javier) Milei con el gobierno de Estados Unidos, que íbamos a tener libre comercio, si eso hubiese sido una realidad, estaríamos mejor», sostuvo Jurisich. Asimismo, remarcó que «las mieles nuestras son buscadas, y todos los días tenemos pedido del exterior, pero si los costos internos nuestros están acordes con una rentabilidad que nos permita subsistir», la realidad sería otra.

A las dificultades financieras se sumaron los inconvenientes derivados del fenómeno climático del Super Niño, cuya variabilidad térmica perjudicó directamente las labores de reproducción en los apiarios. «A la larga puede llegar a beneficiar, pero en el momento tenemos pérdidas de colonias, porque es el momento este de la reposición de reinas, y las reinas vírgenes necesitan por lo menos 24 grados de temperatura y sol para ser fecundadas adecuadamente. Entonces, se espera una pérdida también importante de colonias ahora», advirtió el apicultor.

Las persistentes precipitaciones y las bajas temperaturas registradas redujeron fuertemente el ingreso de recursos a las colmenas, afectando la dinámica interna de las poblaciones. «El problema está adentro de la colmena, porque todos estos días de bajas temperaturas, de llovizna o lluvias, hacen que se corte el ingreso de néctar», señaló el productor mendocino al describir las complejidades del ciclo productivo actual.

Para sumar dolores de cabeza, el marcado crecimiento poblacional que experimentaron las colonias durante el mes anterior agravó las consecuencias de este desabastecimiento de alimento dentro de las estructuras. «Como la población creció en el mes de septiembre, es posible que muchas colonias estén pasando hambre», completó Jurisich sobre la crítica situación por la que atraviesan los apiarios locales.