Calculan que en Mendoza se generan hasta 10 kilos de chatarra electrónica por habitante al año
17 de octubre de 2026
Expertos debatieron sobre el impacto ambiental de estos desechos y la necesidad de consolidar un modelo de economía circular en la provincia.
El Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza formó parte de una jornada de sensibilización, capacitación y detección de contaminantes orgánicos persistentes (COP) presentes en residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
El encuentro, llevado a cabo en el Hotel NH Cordillera, se desarrolló dentro del Proyecto de Residuos Electrónicos en América Latina (PREAL), una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades nacionales y la cooperación regional en la materia.
La organización del evento estuvo a cargo de organismos públicos, instituciones técnicas y la firma mendocina Reciclarg, especializada en el tratamiento y valorización de este tipo de desechos. La propuesta combinó paneles teóricos sobre normativas vigentes con espacios de intercambio y una prueba práctica de detección utilizando tecnología de fluorescencia de rayos X (FRX/XRF).
Durante la apertura de la actividad, especialistas del Centro Regional Basilea para América del Sur del INTI remarcaron los riesgos asociados al manejo inadecuado de los artefactos en desuso. En ese sentido, advirtieron que mientras los aparatos se encuentran en funcionamiento la peligrosidad está controlada, pero se vuelve prioritaria una gestión ambientalmente racional al momento de convertirse en residuos.
Desde la Subsecretaría de Ambiente de Mendoza, las autoridades provinciales enfatizaron la necesidad de optimizar la trazabilidad y el control de los pasivos ambientales. Al respecto, anunciaron el próximo lanzamiento de una aplicación digital diseñada para el seguimiento de residuos peligrosos, herramienta que permitirá auditar de manera precisa las distintas etapas de manipulación, transporte y disposición final en más de 1.700 empresas.
Por su parte, los representantes del INTI Cuyo ratificaron el compromiso técnico e institucional del organismo para acompañar la medición de impactos y el desarrollo de procesos sustentables en las industrias locales. Asimismo, se destacó la articulación continua con los equipos de trabajo que efectúan relevamientos ambientales dentro de áreas naturales protegidas, como el Parque Provincial Aconcagua.
Finalmente, el diagnóstico provincial presentado reveló que en Mendoza se generan entre 8 y 10 kilogramos anuales de residuos electrónicos por habitante, en tanto que un 62,8 % de los residuos totales recibe recolección y disposición final adecuada.
Ante este escenario, las autoridades locales instaron a consolidar la transición hacia un modelo de economía circular mediante la erradicación de basurales a cielo abierto, la tecnificación de los municipios y la generación de datos precisos.


