Las abundantes nevadas en alta montaña aseguran una temporada favorable para el riego en Mendoza
5 de agosto de 2026
Las cuencas del norte provincial superaron en un 50% la media histórica de nieve y el Departamento General de Irrigación prevé un ciclo estival con inicio temprano del turno de agua y extensión del suministro hasta el otoño.
Las nevadas registradas en los últimos días en la Cordillera de los Andes trajeron alivio al sector productivo mendocino tras años de severa emergencia hídrica, luego de que el Departamento General de Irrigación confirmara que la acumulación de nieve superó en un 50% la media histórica en las cuencas del norte provincial y proyectara un ciclo estival favorable con riego extendido.
A través de estaciones hidrometeorológicas instaladas en puntos estratégicos, el organismo mide en tiempo real las precipitaciones para evaluar la disponibilidad de agua antes del inicio del deshielo. En este marco, el ingeniero Alexander Cateura, a cargo del Departamento de Gestión Hídrica de la Subdelegación del Río Diamante, detalló a Diario de San Rafael que «Irrigación cuenta en alta montaña con estaciones hidromigometeorológicas que analizan y transmiten en tiempo real, a diario, datos hidrológicos, de nieve y meteorológicos», precisando además que «en el norte provincial -cuencas de los ríos Mendoza y Tunuyán- se superó la media histórica y están un 50% por encima de esos valores».
A pesar de las diferencias regionales en los niveles de acumulación, las proyecciones técnicas para el sur de la provincia mantienen expectativas sumamente optimistas para la temporada. «Tener una cantidad de nieve equivalente a la media histórica representa en realidad un año sumamente bueno», sostuvo Cateura, quien remarcó que 2arrancando agosto y con dos meses nevadores por delante, estimo que vamos a tener un año parecido o superior al anterior si agosto y septiembre acompañan con nuevas tormentas».
Cuándo estará disponible el agua
El volumen definitivo de agua que discurrirá por los cauces mendocinos se oficializará una vez que concluya el período de mayor actividad nival en la cordillera. Respecto de este plazo, el especialista aclaró que «el pronóstico de escurrimiento se da a conocer oficialmente en los primeros días de octubre», explicando que «no se puede emitir un pronóstico mientras están ocurriendo las grandes nevadas en alta montaña, porque el objetivo es proyectar cuánto ingresó por deshielo en toda la temporada».
La mayor disponibilidad hídrica impactará de forma directa en la planificación del sector agrícola y en el esquema de distribución de los inspectores de cauce. «Tener una buena nevada otorga mucha tranquilidad y seguridad al usuario, a la institución y a la provincia en general», afirmó el funcionario, al tiempo que remarcó que «nos asegura una buena temporada y nos permite arrancar la erogación temprano, en los primeros días de agosto, a diferencia de los años de crisis hídrica donde debíamos postergar el inicio».
Finalmente, la abundancia de nieve posibilitará mantener el suministro durante un período más prolongado, aunque exigirá acortar las ventanas de trabajo para el mantenimiento de la infraestructura hídrica.
Cateura concluyó que la situación «garantiza una temporada estirada, asegurando turnos de riego continuos hasta abril e incluso mayo», lo que implica que «el período de corta de agua en los canales deba ser más acotado y sumamente programado para concentrar las tareas de limpieza y obras nuevas».

