POLÍTICA

El Gobierno intenta un reseteo para dejar atrás más de 100 días de una lenta agonía

Con la salida de Adorni, Santilli absorberá la jefatura de Gabinete e Interior, en un esquema que el Gobierno ya probó con Guillermo Francos. La definición la empujaron los aliados. Karina Milei fue la última en comprender que la suerte de su protegido estaba jugada. Patricia Bullrich se alzó como la gran ganadora en una interna que se anticipa sangrienta. El bloque de senadores libertarios quedó intervenido por la Secretaria General

PorMariana Verón

28 Jun, 2026

Crónica de un final anunciado. Después de 100 días de agonía, Manuel Adorni terminó ayer su corta vida política y con su caída se va buena parte del relato anticasta y la credibilidad del propio Javier Milei, su principal sostén en este tiempo. El letargo decisional con el que se movió el Presidente dejó incluso condicionada su autoridad. El empujón final lo precipitaron los propios y aliados que no encontraron más motivos para inmolarse por un simple jefe de Gabinete al que no le cerraban los papeles. Milei lo sostuvo hasta el minuto final.

Nadie podrá decir que Adorni cayó por acción de la oposición, que perdió con su salida el único eje discursivo sólido que había encontrado para frenar al Gobierno, con poca efectividad. Ganó Patricia Bullrich, la única que se atrevió a desafiar a los hermanos Milei y consiguió salir airosa, por ahora, de una jugada al filo de la lealtad, con desenlace incierto. Sumó puntos Diego Santilli, con su nuevo ascenso y la absorción de Interior, que se confirmará en las próximas horas, y quedó sumamente golpeada la estrategia de conducción política de la propia Karina Milei.

La caída de Adorni se precipitó el jueves, cuando el Senado levantó la sesión convocada por el oficialismo por falta de quórum. Fue el segundo ultimátum de la jefa del bloque libertario a la Casa Rosada. El primero había sido la semana anterior, cuando logró postergar la apertura del recinto y le dio tiempo al binomio presidencial para tomar una decisión. Eso no pasó. Sólo atinaron a acomodar el área de Comunicación, nombraron a un nuevo vocero, Adrián Ravier, y a un secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, y dejaron a Adorni ahí, vaciado, pero en su sitial.

Sesión Ordinaria en el Senado de la Nación el 14 de mayo de 2026 en Buenos Aires, Argentina - Patricia BullrichPatricia Bullrich

La relación entre el Senado y la Casa Rosada empezó a espesarse el martes, con el faltazo de Bullrich a las reuniones que le armó Karina a Adorni con un puñado de senadores. Todos a cara de perro. Los más nuevos fueron sin chistar. Los que ya tienen dos años en sus puestos lo hicieron a regañadientes. La foto puso a Karina al mando de la estrategia de darle el último respaldo al funcionario sin funciones. Leída con el diario del lunes, una estrategia completamente fallida que la dejó expuesta y sin red. Al otro día, Bullrich levantó sin aviso el informe de gestión previsto para el 2 de julio, y el jueves, con el peronismo en alerta, no le quedó otra opción que levantar la sesión que ella misma había convocado. Antes, se encargó de citar a la comisión de Asuntos Constitucionales para que iniciara el camino parlamentario de la remoción. Fue otro aviso. No a Adorni. A Milei, entonces, de viaje en España.

La decisión llegó al filo. Si nada cambiaba en la noche del sábado, en 15 días, la suerte de Adorni se consumía sin retorno en el fuego denso de quedarse con el título de ser el primer jefe de Gabinete en ser destituido del cargo en la historia reciente. Sería su récord, pero también el de Milei, que se alza ahora con la ingrata cifra de haberse comido a tres jefes de Gabinete en apenas dos años y medio. Ostenta el récord de recambio en el vértice del poder.

“Tienen que tomar una decisión, esto no se sostiene más”, le dijo Bullrich a Karina Milei el jueves, por teléfono. “Está el Presidente afuera, esperá a que vuelva”, le contestó ella. El viernes se desataron todos los rumores, que nadie frenó. Fue el día del estreno del nuevo vocero, que se limitó a presentarse y retomó paradójicamente la idea de la moral como política de Estado. Difícil maridaje el tono Ravier con el No odiamos lo suficiente a los periodistas (NOLSALP).

Un hombre de traje oscuro y corbata azul habla en un podio con micrófonos frente a una pared azul que muestra el texto Casa Rosada y un dibujo de edificioAdrian Ravier, el nuevo vocero presidencial, se presenta en su primer acto público en el edificio de la Casa Rosada.

“Parece que se viene”, referían cerca de Bullrich, con cierta ansiedad, sobre la salida de Adorni. Lo recitaban como un canto. Ella cree que fue una “piedra en el zapato” y que su misión se cumplió, no sin consecuencias. “Controlen a Patricia”, fue la orden que bajó Karina. El miércoles instaló a Diego Santilli todo el día en el Congreso. El funcionario hace base en el despacho de Martín Menem. Desde ahí operó para sostener al todavía jefe de Gabinete. La desconfianza hacia Bullrich fue creciendo. Pueden dar cuenta dos senadores karinistas, Ezequiel Atauche y Agustín Coto, que remaron estos últimos 15 días las estrategias enfrentadas que salían de la Casa Rosada y que chocaban de lleno con las ideadas en el Senado. Ellos se plantaron en contra, por ejemplo, de que Bullrich avalara que no se necesitaban dos tercios de los legisladores presentes para avanzar con la moción de censura. Karina incluso mandó a armar otro grupo de Whatsapp. El bloque está roto. Atauche avisó previo a la sesión fallida: “La Casa Rosada va a seguir aguantándolo”. Finalmente, después de que todo se rompiera internamente, Milei aceptó soltarlo.

Nueva grieta

Más allá de Adorni, la relación a seguir será entre los fieles y los díscolos. Se abre una nueva grieta en el oficialismo. El caso deja secuelas. La encrucijada se traslada ahora a Bullrich. De cómo pueda recomponer la relación interna dependerá su futuro. Está claro que Milei no va a ceder su reelección. No dejará un plan B. Los pasos de la senadora dan cuenta de que más tarde o más temprano podría armar un espacio propio. Tiene con qué. Los radicales en el Senado son más bullrichistas que Bullrich, y ella mantiene la habilidad para juntar partes del PRO. En Diputados podría desarmarle el bloque a La Libertad Avanza después del pase, este año, de sus diputados a las filas violetas. “Con esto ella podría rearmar Juntos por el Cambio”, anticipan en el oficialismo, no sin temor a que una movida independentista los perjudique electoralmente.

Todos podrán decir que ganaron algo. Bullrich, porque fue la primera y única en diferenciarse públicamente. El PRO de Mauricio Macri y su arista libertaria, como Diego Santilli y Cristian Ritondo, porque entienden que el tiempo que le dieron al Gobierno les dio la razón. La oposición más dura se alzará con el trofeo de haberle provocado el desgaste necesario en el parlamento para que el camino se cerrara esta misma semana.Mauricio MacriMauricio Macri

El otro actor de poder fue la Justicia. La versión que más circuló en la previa a la decisión de la salida de Adorni indicaba que había existido un arreglo judicial para que el funcionario fuera llamado a indagatoria, y ese solo hecho político le abriera la puerta a Milei para anticiparse y tener una razón para obligarlo a dar un paso al costado. Sería indagatoria y plancha, sin mucho apuro por avanzar con celeridad. Algo así como sacarlo, pero con garantías de protección. El caso escandaloso de Martín Insaurralde es una muestra clara de que los tiempos judiciales superan cualquier límite imaginable. En esa versión, el acuerdo implicaba protección final para Adorni, más allá del avance que tuvo la causa hasta ahora. Se esperaba, de hecho, para esta semana un llamado a indagatoria en la investigación por presuntas dádivas, por el viaje a Punta del Este, que nunca ocurrió. Ese tramo de la investigación está cerrado.

Al Gobierno se le habían terminado las dilaciones. Pasado mañana estaba convocada la comisión de Asuntos Constitucionales en Diputados. Ahí el camino más rápido era discutir el proyecto de Esteban Paulón, que tenía giro solo a esa comisión. La oposición ya se había asegurado las 18 firmas necesarias: 13 de Unión por la Patria, 3 de Provincias Unidas, 2 de PRO y 1 de la UCR y podían sumar una más de Innovación Federal. Mauricio Macri dijo el viernes por la noche que su partido iba a votar a favor de la interpelación. Eso significaba que en dos semanas, Adorni estaba afuera por decisión de la oposición y los aliados.

Derrotado sí, paralizado no

Más allá del desgaste evidente de estos 100 días, cuando se juega por los puntos, el Gobierno sale airoso. Pasó esta semana cuando hizo fracasar la sesión especial pedida por la oposición. Pagó más costo el PRO que La Libertad Avanza. Y al otro día, llamó a sesión, obtuvo el quórum sin sobresaltos y le dio media sanción al Super RIGI, el esquema de amplios beneficios fiscales que, según denuncia la oposición, promete convertir a la Argentina en un enclave extractivista sin ningún control estatal. Si el Gobierno quiere, en 15 días lo tiene aprobado en el Senado.

Lo que demostró el caso Adorni es que más allá del escándalo, el Gobierno avanza a paso firme con políticas de fondo. No se trata de lo que tapa el Mundial. A esta altura, se trata de lo que tapó Adorni. En estos 100 días, la Casa Rosada avanzó con 150 pliegos de jueces y fiscales, la mayoría de ellos avalados por el peronismo en el Senado. Se dio el gusto incluso de no firmar el pliego aprobado de María Verónica Michelli, la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon que le valió otra de las diferenciaciones de Patricia Bullrich. Concesionó la hidrovía por 30 años, arrancó el debate por la nueva ley de sociedades, y está a punto de darle media sanción a la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada que esconde la derogación casi total de la ley de tierras sancionada en 2011 y que ponía límites del 15% a la compra por parte de extranjeros. Las limitaciones pasarán a ser solamente para los Estados. Esto último fue lo que evitó el bloque del peronismo en el Senado cuando decidió no dar quórum el jueves pasado. Si habilitaba la sesión pedida por el oficialismo, los votos estaban para que se aprobara ese capítulo sin cambios. Sin Adorni, el panorama vuelve a complicarse para la oposición. Adorni, en algunos casos muy puntuales, como este, actuó como dique de contención. Sin ese factor, la oposición tiene todas las de perder.Germán Martínez y José Mayans bloque pjSenadores y Diputados de Unión por la Patria

Con este panorama a la vista, lejos de estar en retirada, el Gobierno aparece tras bambalinas en una avanzada sin precedentes. La rapidez con que la que mueven los verdaderos factores económicos de poder mundial evidencian que Adorni terminó siendo una anécdota. El maridaje entre Super RIGI, extranjerización de la tierra, sociedades automatizadas, el ingreso de la Argentina a Pax Silica y el desembarco de Peter Thiel en Buenos Aires es la muestra más acabada de esa avanzada del Gobierno que lo posiciona geopolíticamente pegado a Estados Unidos, sin poner ninguna condición.

El mercado y el peronismo explotado

El estreno del nuevo vocero económico se dio en medio de la suba de un 5% del tipo de cambio en junio. Según el último informe del Banco Provincia, “la menor oferta del sector agropecuario y la desaceleración de la emisión de obligaciones negociables explicaron buena parte de la suba”. A eso se sumó la depreciación del Real brasileño (+3,3% en junio), en un escenario adverso para las monedas emergentes a nivel global. La entidad supone que en contraste, “la moderación de las compras del Banco Central, que tuvo su segundo peor mes del año -solo detrás de enero- atenuó las presiones alcistas. “La autoridad monetaria compró USD 1.250 millones en lo que va de junio, casi la mitad que en mayo: USD 2.600 millones. Si bien acumula USD 11.000 millones en el primer semestre, la desaceleración de las últimas semanas puede marcar que la segunda mitad del año no será tan buena como la primera en materia de intervenciones en el mercado cambiario”.

El salto del tipo de cambio fue calificado como “leve viento de frente” por la consultora 1816. De todos modos, refleja positivamente la caída del precio del petróleo, que, supone, “ayudará a bajar la inflación más rápido” y destaca que el salario real privado registrado rebotó en abril tras 7 meses seguidos en baja. Es interesante que una de las referencias económicas más importantes del mercado reflejó que hubo casi nulo interés por la frase de Máximo Kirchner al sostener en Parque Lezama que la deuda debía ser reestructurada. “Indiferente”, calificó la reacción del mercado. Y a partir de ahí elabora hipótesis del escenario político económico. Entre las razones de que no tuviera rebote semejante amenaza ensaya que los inversores confían en la reelección de Milei y que incluso los grandes tenedores de bonos confían en que el principal candidato opositor tendrá otro discurso, algo así como parte de la batalla cultural mileísta ganada. Una de las razones con las que especula es que “la próxima administración pagará la deuda independientemente del color político porque heredará superávit primario y porque, según estimaciones oficiales, las exportaciones de energía y minería serán unos USD 40.000 millones anuales superiores a las que había en la era de Alberto Fernández”.

El peronismo en llamas

La interna peronista desbordó. Máximo Kirchner inauguró la nueva etapa de confrontación. Lo que se decía hacia adentro, ahora se blanquea hacia fuera. La estrategia del diputado es presentar la candidatura de Cristina Kirchner. Muchos cerca de la ex presidenta, que tienen diálogo a dos bandas, se preguntan el por qué del lanzamiento anticipado y sin destino que hizo Máximo si Cristina juró a todos que no volvería a ser presidenta.FOTO MAXIMO KIRCHNER EN PARQUE LEZAMAMáximo Kirchner en Parque Lezama

El plan del kirchnerismo de Parque Lezama parece ser Cristina candidata, Máximo conducción. No queda claro, una semana después, cuántos de los que fueron al acto seguirán apoyando esa consigna. Por el momento, Axel Kicillof volverá a mantenerse al margen de la respuesta. Trabaja incluso en desarmar el desafío del no pago de la deuda. La semana pasada, su ministro de Economía, Pablo López, estuvo en Nueva York reunido con fondos de inversión y tenedores de deuda de la provincia de Buenos Aires para garantizar el pago de los próximos vencimientos. Ya habían hecho algo parecido en el último viaje a España. Según la mirada del gobernador, el mercado no ve un problema en el frente financiero, sino en la consolidación del programa de Milei en el frente interno vía una microeconomía que no arranque y lo haga perder las elecciones.

El Gobierno cerró una semana muy dispar. La arrancó con números que muestran una mejora en la imagen presidencial y la cerró con la salida obligada de Adorni. En las más altas esferas oficiales se ven mejor que hace dos meses, cuando la inflación de marzo tocaba el 3,7% y la caída de Milei en los sondeos de opinión no encontraba piso. El último dato del Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la universidad Di Tella mostró una recuperación en junio de 3,9% respecto de mayo. En términos interanuales, el índice disminuyó 11,4%. Es el primer aumento en lo que va de 2026, señal de que el Gobierno necesita resetearse urgente.