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La falta de la RTO representa el 30% de las multas de tránsito en Mendoza

7 de junio de 2026 

Tres de cada diez conductores sancionados en la provincia circularon sin la revisión técnica obligatoria vigente, en un contexto donde el trámite cuesta más que la infracción.

La falta de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) se consolidó como la infracción más repetida en las calles de Mendoza, al representar el 30% del total de las actas viales labradas por las autoridades. 

Según los datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Seguridad y Justicia, tres de cada diez conductores mendocinos que recibieron una sanción circulaban sin la inspección correspondiente. Esta tendencia se profundizó debido a la brecha económica actual, ya que realizar el trámite obligatorio tuvo un costo de $58.600, mientras que la multa por no tenerlo ascendió a $50.000reduciéndose incluso a $30.000 si se abonó bajo la modalidad de pago voluntario.

En lo que va del año, los agentes de tránsito confeccionaron un total de 77.240 multas viales en todo el territorio provincial, de las cuales aproximadamente 22.900 estuvieron directamente vinculadas a la ausencia de este requisito. 

La explicación para las multas por no tener RTO

Desde la cartera de Seguridad explicaron que estas actas se originaron, en su gran mayoría, durante procedimientos de control donde se detectaron varias irregularidades en simultáneo. De este modo, la falta de la RTO apareció de manera recurrente acompañada por otros incumplimientos relacionados con la documentación obligatoria o las deficiencias en el estado general del vehículo.

La notable diferencia económica entre la sanción por la RTO y otras faltas del código vial ayudó a explicar el alto nivel de incumplimiento de los automovilistas locales. La legislación vigente catalogó esta omisión como una falta leve de $50.000, una cifra que se ubicó muy por debajo de las multas previstas para las infracciones graves, fijadas en $350.000, o las gravísimas, que alcanzaron los $500.000. El contraste resultó todavía más elocuente al compararla con las sanciones por alcoholemia positiva, cuyos montos máximos superaron los $5 millones para los casos más severos detectados en las rutas.

Las autoridades señalaron que los conductores reincidentes arriesgan el inicio de procesos en instancias judiciales donde las penalizaciones económicas finales son sustancialmente mayores. Asimismo, recordaron que si bien Mendoza mantuvo una clasificación atenuada para esta falta, en otras jurisdicciones del país la ausencia de la oblea se consideró una falta grave o gravísima, con penalizaciones severas para los infractores.

La normativa vigente establece que los plazos de vigencia de la RTO se determinan según la antigüedad de cada unidad particular, debiendo realizarse la primera inspección a los 5 años del patentamiento. Posteriormente, la renovación se pauta cada 2 años hasta llegar a la década de antigüedad, momento a partir del cual el control pasa a ser de carácter anual.