Histórico: Mendoza realizó su primer trasplante cardíaco con un órgano de un donante en paro cardíaco
La intervención se realizó en el Hospital Italiano de Mendoza y utilizó un corazón proveniente de un donante en paro cardíaco recuperado mediante asistencia ECMO, una técnica de alta complejidad.
El sistema de salud de Mendoza alcanzó un nuevo hito en materia de trasplantes. El equipo encabezado por el cardiocirujano mendocino Claudio Burgos realizó con éxito el primer trasplante cardíaco en la provincia utilizando un órgano proveniente de un donante en paro cardíaco recuperado mediante tecnología ECMO, un procedimiento de alta complejidad que amplía las posibilidades de donación y trasplante.
La intervención se llevó a cabo en el Hospital Italiano de Mendoza y fue anunciada por el propio especialista a través de sus redes sociales, donde destacó la importancia médica y científica del procedimiento.
Según explicó Burgos, el corazón trasplantado pertenecía a un donante que se encontraba en la provincia de Santa Fe. La obtención del órgano requirió una compleja coordinación entre equipos médicos de distintas jurisdicciones y organismos vinculados al sistema nacional de procuración de órganos.
«El donante estaba en Santa Fe y fue nuestro equipo a ablacionar el corazón», señaló el profesional, quien además resaltó el trabajo conjunto realizado con el Incucai de Santa Fe durante una ablación multiorgánica asistida por circulación mecánica extracorpórea.
La particularidad del caso radica en que el órgano provenía de un paciente en paro cardíaco, una modalidad que representa un desafío adicional para los equipos de trasplante. Gracias a la utilización de ECMO -sigla en inglés de Oxigenación por Membrana Extracorpórea- fue posible preservar la circulación sanguínea y la oxigenación de los tejidos, garantizando la viabilidad del corazón para su posterior implante.
La ECMO es una tecnología utilizada en pacientes con insuficiencia cardíaca o respiratoria severa. A través de un circuito externo, el sistema reemplaza temporalmente la función del corazón y los pulmones, permitiendo mantener el flujo sanguíneo y el aporte de oxígeno cuando los órganos no pueden hacerlo por sí mismos.
En los últimos años, esta herramienta comenzó a desempeñar un papel cada vez más importante en los programas de trasplante de alta complejidad, ya que permite recuperar y preservar órganos que anteriormente no podían ser utilizados, ampliando de esta manera la cantidad de potenciales donantes.
Aunque por el momento no se difundieron detalles sobre la identidad ni la evolución clínica del paciente receptor, el éxito de la intervención despertó gran interés dentro de la comunidad médica por tratarse de una experiencia pionera en Mendoza.
Especialistas consideran que este tipo de procedimientos podría marcar un avance significativo en el desarrollo de los programas de trasplante cardíaco del país, al incorporar nuevas estrategias para aumentar la disponibilidad de órganos y brindar mayores oportunidades a pacientes que aguardan en lista de espera.
El logro alcanzado por el equipo mendocino representa además un reconocimiento al trabajo coordinado entre profesionales, instituciones sanitarias y organismos de procuración, elementos fundamentales para concretar intervenciones de esta magnitud y complejidad.

