ECONOMÍA

Crece el monotributo en Mendoza frente a una marcada caída del trabajo registrado

El último informe de ARCA determinó que la provincia sumó más de 8.500 monotributistas en el último año, impulsado por el régimen tradicional y un fuerte incremento en la facturación de las categorías más altas.

23 mayo, 2026

El mercado laboral mendocino atraviesa una profunda transformación estructural caracterizada por el crecimiento sostenido del empleo independiente y una sensible caída en los puestos de trabajo registrado.

De acuerdo con el último informe del tablero de empleo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), correspondiente a marzo de 2026, la provincia alcanzó un total de 186.881 monotributistas, lo que representó un incremento interanual del 4,8%. En términos concretos, el sistema incorporó a más de 8.500 nuevos contribuyentes respecto al mismo mes del año pasado, consolidando una tendencia de migración hacia los regímenes de contratación autónomos.

La suba más significativa del relevamiento oficial se observó en el denominado monotributo puro, el cual llegó a los 107.479 adherentes tras registrar un alza del 7,3% interanual. Este fenómeno coincidió de forma directa con una contracción del 3,3% en los puestos de trabajo registrado tradicionales dentro del territorio provincial.

Los especialistas de ARCA vincularon estas modificaciones a un avance de las actividades autónomas e independientes en sectores clave para la economía local, tales como los servicios, el comercio, el desarrollo tecnológico, la gastronomía, el turismo, la construcción, la economía del conocimiento y la producción cultural.

A diferencia de lo sucedido en otros períodos recesivos, el impulso actual del régimen simplificado no estuvo apuntalado por el monotributo social, sino por las inscripciones en el régimen tradicional que contiene a profesionales, autónomos y pequeños emprendedores.

Asimismo, las estadísticas oficiales reflejaron un fuerte crecimiento en los casilleros más elevados del sistema, correspondientes a las categorías F, G, H, I, J y K. Estos segmentos de la escala registraron incrementos interanuales que en algunos casos superaron el 200%, lo que evidenció una importante suba en los niveles nominales de facturación declarados dentro del esquema de control fiscal.

Las conclusiones del informe sugieren que el monotributo dejó de funcionar en la provincia únicamente como una herramienta de subsistencia frente al desempleo y comenzó a consolidarse como una estructura formal estable para actividades económicas en expansión.