SALUD

Ozempic: la obsesión por adelgazar y los riesgos de un medicamento fuera de control

Diseñado para tratar la diabetes tipo 2, el fármaco se convirtió en la droga favorita de famosos y en un fenómeno de consumo masivo sin receta. Médicos advierten sobre los peligros de la automedicación y la pérdida de masa muscular.

22 mayo, 2026

Belina Yuffrida

En los últimos años, el medicamento inyectable Ozempic se volvió viral en todo el mundo.

Celebridades como Christina AguileraLuis MiguelElon Musk y Kim Kardashian reconocieron públicamente haberlo utilizado para bajar de peso, y ese efecto de contagio mediático no tardó en llegar a la Argentina.

Hoy, miles de argentinos lo incorporaron a su rutina para adelgazar, al punto de generar desabastecimiento en farmacias, tal como ya ocurrió en España.

Sin embargo, detrás de esa popularidad se esconden preguntas que muchos prefieren ignorar: ¿es necesaria una receta médica? ¿Puede comprarse libremente? ¿Qué consecuencias tiene usarlo sin supervisión profesional? Para quienes se lo inyectan solos, la urgencia por ver resultados parece haber desplazado cualquier otra consideración.

¿Qué es Ozempic y para qué fue creado?

Según informó National Geographic, este fármaco fue desarrollado en 2012 por la farmacéutica danesa Novo Nordisk. Contiene semaglutida, un principio activo que actúa sobre los niveles de glucosa en sangre, reduce el apetito y genera sensación de saciedad. Su indicación original es el tratamiento de la diabetes tipo 2, aunque su efecto secundario sobre el peso corporal lo convirtió rápidamente en una herramienta buscada para combatir la obesidad. Su uso fuera de las indicaciones médicas, no obstante, ha desatado una serie de advertencias y controversias sobre los riesgos para la salud.

¿Para quién está indicado realmente?

La médica especialista en diabetes Carolina Mussin (MP 3757 / ME 1911) explicó con precisión los alcances del medicamento y subrayó que no se trata de un producto para cualquier persona con algunos kilos de más:

“Es una molécula que sirve para inhibir el deseo de comer y aumentar el vaciamiento gástrico del estómago, con lo cual la persona se siente llena y no tiene deseos de comer.”

Al ser consultada sobre si está indicada para cualquier persona con sobrepeso, la especialista fue categórica:

“No. Es para personas con obesidad o personas que tengan sobrepeso y alguna comorbilidad: hipertensión, diabetes u otras patologías asociadas. No es para cualquiera.”

En cuanto a la cobertura de obras sociales, Mussin aclaró que solo está contemplada en el contexto de comorbilidades y que varía según el plan de salud del paciente.

La importancia del acompañamiento profesional

Uno de los puntos más críticos señalados por la médica es la necesidad de combinar el tratamiento con una nutricionista. Lejos de ser un complemento opcional, resulta indispensable:

“Se pierde mucha masa muscular y hay que reemplazarla con proteínas de alta calidad. Es fundamental tener una alimentación equilibrada y fraccionada para no desnutrirse en el proceso.”

Ozempic
Ozempic

Respecto a los efectos adversos, Mussin indicó que algunos pacientes experimentan náuseas, vómitos y malestar abdominal al comenzar el tratamiento, síntomas que suelen ceder con el ajuste de las dosis. También advirtió sobre el conocido “efecto rebote”:

“Existe una tasa de rebote que se reduce considerablemente si el paciente hace seguimiento con nutricionista y médico, y va bajando la dosis de manera gradual.”

Sin receta y sin control: la otra cara del fenómeno

Si bien Ozempic es un medicamento que requiere prescripción médica, la realidad en algunas farmacias argentinas dista mucho de ese requisito legal. Una investigación de cámara oculta realizada por el noticiero Telenoche lo dejó en evidencia: una persona se acercó a una farmacia sin receta, preguntó por la inyección, y el farmacéutico no solo se la vendió sino que le explicó el modo de aplicación.

“Esto sirve para bajar de peso, ¿no?”, preguntó la paciente. “Sí, funciona. Te la aplicás una vez a la semana. En la caja tenés cuatro inyecciones. Te pinchás en la panza como si fueran las agujas del reloj”, respondió el empleado.

El episodio ilustra una situación que los especialistas califican de alarmante: el medicamento circula libremente, sin diagnóstico, sin seguimiento y sin ningún tipo de control sanitario.

Una obsesión que se intensifica en verano

Los especialistas en trastornos de la conducta alimentaria advierten que la demanda de Ozempic se dispara en los meses de mayor exposición física, como el verano, cuando la presión social sobre el cuerpo se vuelve más intensa. Si bien reconocen que el fármaco es efectivo cuando está correctamente indicado, insisten en que su uso con fines puramente estéticos y sin supervisión médica representa un riesgo serio para la salud.