La guerra comercial de Donald Trump contra la Unión Europea, para apropiarse de Groenlandia
El conflicto para apoderarse de Groenlandia, impulsado por el presidente Donald Trump, amenaza con imponer un arancel suplementario del 10% a las exportaciones de 8 países europeos a Estados Unidos que se opongan, siendo Groenlandia un territorio asociado a Dinamarca, miembro de la Unión Europea (UE) y de la OTAN. El caso podría hoy ser evocado en la cumbre de Davos, en Suiza, país que no integra la UE, y aguarda la visita de Donald Trump. (1)
Los 8 países europeos penalizados por Donald Trump son Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, todos aliados de Estados Unidos en la OTAN, aunque Londres y Oslo no formen parte de la UE. El gravamen del 10% a partir del 1 de febrero de 2026, pasará a 25% el 1 de junio próximo. Se suman a otro anterior, del 27 de julio de 2025, firmado por Trump y Ursula von der Leyen, de un 15%, contra un 10% para el Reino Unido. (2)
A iniciativa del Presidente francés, Emmanuel Macron, la UE estudia aplicar un instrumento anti-coerción, existente en la legislación europea y hasta hoy nunca utilizado. «Fue creado en 2023 para la defensa comercial y tomar medidas de represalia, (exclusión de mercados públicos europeos, bloqueo de ciertas inversiones, aumentación de los derechos de aduana … Contra un país tercero que busca interferir en la elección de políticas de la UE o de uno de sus Estados miembros, recurriendo a un chantaje». (3)
«Sin éxito, Emmanuel Macron ya había intervenido para utilizarlo en las negociaciones entre Bruselas y Washington que concluyeron con lo firmado el 27 de julio pasado», anteriormente consignado, «no alcanzando a convencer a Alemania, que dudaba de las consecuencias para sus empresas», pero hoy «Berlín evoluciona en nuestro sentido, y estamos prestos a explorar la pista del instrumento anti-coerción», confirmó una fuente del canciller alemán, Friedrich Merz. (4)
La evolución de las posiciones dan cuenta además que Georgia Meloni, Presidenta del Consejo Italiano, tenida por una aliada sólida de Donald Trump, dejó trascender desde Seúl, en visita oficial, que le comunicó al Presidente de Estados Unidos que estaba cometiendo un «error», mientras que el Presidente de la Unión Europea, Antonio Costa, dijo que «los europeos están listos para defenderse de toda forma de coerción». (5)
«Los 27 disponen de otra palanca de contra-medidas aduaneras, por 93.000 miles de millones de euros, en mercaderías que puede activarse. Se acordó en julio del 2025, un paquete que está listo para aplicarse en caso de fracaso de las negociaciones con Washington. La Comisión Europea puede decidir, con la aprobación de una mayoría calificada de Estados miembros, de descongelar» el plan, susceptible de aportar una herramienta para frenar a Donald Trump. (6)
«París, Berlín, Varsovia, Madrid o Praga, se muestran predispuestos a ir hacia adelante. Sin embargo, no es el caso de Italia, que exporta mucho a Estados Unidos, y Holanda. A su vez, los países bálticos y Rumania, temen poner en peligro las negociaciones sobre Ucrania. Kaja Kallas, jefa de la diplomacia europea, exhortó «a dejar de lado las diferencias y no desviarse de nuestra tarea principal, que es contribuir a poner fin a la guerra que impulsa Rusia contra Ucrania». (7)
Las últimas noticias dejan atrás «la imagen humillante del 27 de julio de 2025, protagonizada por Ursula von der Leyen ante Donald Trump, aceptando un acuerdo para Europa, previendo un arancel del 15% para las exportaciones europeas (salvo el aluminio, cuyo arancel es del 50%), cuando los europeos se comprometen a suprimir toda reducción sobre los bienes industriales y agrícolas norteamericanos». La UE juzgaba que era el precio a pagar para guardar a Washington a bordo del expediente ucraniano y asegurarse estabilidad y previsibilidad en las relaciones comerciales, pero el Parlamento Europeo, en signo de protesta, no ratificó el texto. (8)
Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, parece constatar que «los pedidos extravagantes» de Donald Trump concerniente Groenlandia, sin que por ello criticar al presidente estadounidense, respetan la «relación especial» entre Londres y Washington, concretamente «la cooperación en materia de defensa e información». Elegir entre la Unión Europea y los Estados Unidos constituye «un error estratégico». Pero «la copa parece plena para el dirigente de los «trabajadores» británicos que se atreve a resistir a las intimidaciones trumpistas». (9)
«Imponer aranceles a los aliados que defienden la seguridad colectiva de los miembros de la OTAN es totalmente inadmisible», dijo Starmer el 17 de enero, a continuación de las amenazas norteamericanas de imponer aranceles suplementarios a la exportación para todos los países que se oponen a la voluntad de arrebatar Groenlandia. «Nuestra posición es muy clara; es parte del Reino de Dinamarca y es a los Groenlandeses y a los Dinamarqueses de decidir sus futuros». (10)
«Esta posición no es negociable», afirmó Lisa Nandy, ministra de cultura de Starmer, enviada a las cadenas de televisión, para reaccionar en nombre de su gobierno. «Jugar a los intermediarios entre Washington y los europeos después de decenas de años, y aun después del Brexit, es una de las constantes de la diplomacia británica». (11)
«Durante meses Keir Starmer gastó mucho capital político para preservar ese rol de primer aliado de Trump en el Viejo Continente, testimoniando estima en una visita de Estado en septiembre de 2025, con desfile militar y fastuosa cena en el palacio Windsor. ¿Se debe a la fascinación por la familia real, el origen escocés, de su madre, o su detestación de la Unión Europea? Hasta el otoño del 2025 Trump dio la impresión de tratar con delicadeza al Reino Unido». (12)
«Londres fue la primera capital occidental a obtener, desde el 8 de mayo de 2025, un acuerdo de principio limitando a 10 % los aranceles de exportación de bienes británicos a los Estados Unidos, ligeramente menos penalizados que para sus homólogos europeos. Las exportaciones de acero permanecen a la altura del 25%, y si los británicos han obtenido exenciones de tasas por sus exportaciones de productos farmacéuticos, en retorno se comprometieron a aumentar los precios de compra por los nuevos medicamentos venidos de Estados Unido». (13)
«El domingo, no obstante el cambio de tono británico, Downing Street, rechazaba evocar la amenaza de represalias comerciales contra Washington… Para Keir Starmer, aceptar todos los golpes y humillaciones norteamericanas sin reaccionar, es cada vez más penalizador en el plano nacional. El 12 de enero, el 47% de los británicos estimaron que el primer ministro no administra bien la relación con Donald Trump, contra el 14% solamente en septiembre de 2025». (14)
«Los europeos están obligados a responder de forma más agresiva. Disponen de instrumentos para eso, que permiten responder de forma asimétrica contra las GAFAM (Google, Apple, Facebook —devenido Meta—, Amazon y Microsoft, aumentando la fiscalidad y bloqueando ciertas actividades… Ese golpe provocaría turbulencias en los mercados, sensibles a mantener la previsibilidad». (15)
«Más ampliamente, una ruptura transatlántica dibujaría a Estados Unidos cada vez más aislado, sin palabra ni principios, librado a sus pulsiones y a su propia brutalidad. Ello podría alentar a los europeos, al menos en el plano comercial, a volcarse más hacia China, motivo de festejo para Pekín». Constituiría un abandono de la estrategia europea de tragar culebras, dejando pasar los brutales comentarios estadounidenses, esperando que las cosas se calmen». (16)
A su vez, cabe recordar «el tratado de 1941 firmado por Dinamarca y Estados Unidos, renovado en 1951, que da a los Estados Unidos el derecho de establecer base militares para fortalecer la defensa de Groenlandia, reconociendo la soberanía de Dinamarca», sin olvidar que desde entonces los Estados Unidos abandonaron muchas de sus bases en Groenlandia, que ahora deben lamentar, por las necesidades del aumento de tráfico marítimo debido el recalentamiento climático, un fenómeno que Trump continua de negar su existencia». (17)
Desde Ginebra, Juan Gasparini.

(1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17). Le Monde, Paris, 20 y 21 de enero de 2026, Le temps, Ginebra, 20 y 21 de enero de 2026. (8)

