SOCIEDAD

Evacuaron a dos andinistas extranjeros en el Aconcagua por complicaciones graves de salud

Un operativo de alta montaña se desplegó el pasado sábado para salvar a una estadounidense y un japonés que sufrieron edemas a gran altura.

13 enero, 2026

Una situación de emergencia médica se desencadenó el pasado fin de semana en el Parque Provincial Aconcagua tras detectarse que dos andinistas extranjeros presentaban cuadros clínicos críticos mientras realizaban un ascenso. El guía del grupo dio el aviso de alerta desde el campamento Cólera, luego de notar un deterioro significativo en la salud de sus clientes tras la actividad de la jornada.

Los afectados fueron identificados como Amanda Marie Porter, de 38 años y nacionalidad estadounidense, y Yosimoto Masakazu, un ciudadano japonés de 45 años. La mujer presentó síntomas compatibles con un principio de edema cerebral, mientras que el hombre manifestó signos de un edema pulmonar. Ambos cuadros representaron un riesgo inminente para sus vidas debido a las condiciones extremas de la zona.

La evaluación médica se realizó de manera remota desde el campamento Nido de Cóndores por la doctora Tamara Piñeiro. Tras analizar los parámetros de salud recibidos, la profesional confirmó la gravedad de la situación. La mayor preocupación se centró en la andinista estadounidense, quien permaneció sin poder movilizarse por sus propios medios, incluso después de recibir la medicación pertinente para estos casos.

Ante la falta de autonomía de los pacientes, personal de la patrulla de rescate partió de inmediato desde Nido de Cóndores para interceptar al grupo. Los rescatistas trabajaron durante varias horas en el descenso asistido y lograron arribar al servicio médico del campamento alrededor de las 20. Allí, el equipo de salud continuó con las tareas de estabilización de ambos montañistas.

Finalmente, el operativo culminó cerca de las 21 con la evacuación aérea de los damnificados. El helicóptero del Parque Aconcagua trasladó a Porter y Masakazu hacia la zona de Horcones, donde recibieron atención médica especializada. Gracias a la rápida intervención de los guías y patrullas, se evitó un desenlace fatal en “el techo de América”.