SOCIEDAD

Las iglesias del Vaticano se modernizan: ahora las ofrendas también se pueden hacer con tarjeta

En el Vaticano ya se puede donar con tarjeta y medios digitales.

El Vaticano también se subió a la era de las billeteras virtuales y los pagos digitales. En algunas iglesias de Italia ya comenzaron a implementar terminales de pago para que los fieles puedan hacer sus donaciones sin necesidad de llevar efectivo.

Y no estamos hablando simplemente de un posnet. El sistema funciona como un hub informativo e interactivo, está disponible en ocho idiomas -italiano, inglés, español, francés, alemán, portugués, japonés y chino-, entrega comprobante de la donación y cuenta con una interfaz pensada también para personas con discapacidad.

Si cada vez usamos menos efectivo para pagar un café, un supermercado o incluso una colaboración entre amigos, ¿por qué las iglesias deberían quedar afuera de esa transformación?

El sistema fue implementado en un templo elegido por el papa Francisco como lugar de su sepultura y busca que cualquier persona, independientemente de su edad o nacionalidad, pueda realizar una donación de manera rápida y sencilla.

Giuseppe Catizone, de GMC Consulting Srl e ideador del formato, explicó que no se trata solamente de una herramienta de pago, sino de una tecnología que también busca informar y generar una experiencia más inclusiva.

Desde Retex, empresa vinculada al proyecto, destacaron además que uno de los principales desafíos fue desarrollar una tecnología avanzada pero fácil de utilizar para todos: desde jóvenes acostumbrados a pagar con el celular hasta adultos mayores que quizás todavía prefieren métodos más tradicionales.

¿Y si esto llegara a las iglesias de Argentina?

En Argentina, donde el efectivo todavía tiene una fuerte presencia pero las billeteras virtuales ya forman parte de la vida cotidiana, un sistema así podría cambiar por completo la tradicional colecta de los domingos.

Porque seamos sinceros: ¿cuántas veces entramos a una misa sin un peso en efectivo? ¿Y qué pasa si queremos colaborar pero solamente tenemos Mercado Pago, una tarjeta o el celular?

La tecnología podría hacer que más personas puedan donar, pero también abre otro debate: ¿se pierde algo de la tradición cuando la ofrenda deja de ser ese billete que pasa de mano en mano?

Y hay otra pregunta todavía más interesante: ¿donar de manera digital expone más a la persona que aporta? Con el efectivo, nadie sabe cuánto pusiste. Con una operación digital queda un registro.

Entonces, ¿modernizar la colecta es simplemente adaptarse a los nuevos tiempos o también cambia la manera en la que entendemos la solidaridad y la donación?