Elevaron a juicio oral la causa por abusos en el Monasterio del Cristo Orante de Tupungato
Un juez penal revocó el sobreseimiento de los dos monjes acusados y determinó que deberán enfrentar un debate formal por las denuncias de un exseminarista.
El juez penal Gabriel Bragagnolo revocó el sobreseimiento que beneficiaba a los monjes Diego Moreno Roqué y Oscar Portillo, decisión que obligará a los religiosos del Monasterio del Cristo Orante de Tupungato a enfrentar un juicio oral por presunto abuso sexual y de autoridad.
La medida se dictó en consonancia con un fallo previo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza y tras un planteo de la Fiscalía para reactivar la investigación. De este modo, el proceso avanzará para juzgar los hechos denunciados por un exaspirante, ocurridos presuntamente entre 2009 y 2015.
La resolución judicial dejó sin efecto la medida adoptada en 2022 por el entonces magistrado Fernando Ugarte, quien había sobreseído a los imputados. A partir de este nuevo escenario, el expediente retomó su curso hacia el debate oral, cuya fecha de inicio aún no fue fijada por las autoridades judiciales de la provincia.
El futuro debate se desarrollará en las instalaciones del Polo Judicial y se realizará a puertas cerradas por tratarse de un delito de instancia privada. Con el objetivo de resguardar el derecho a la intimidad, las autoridades confirmaron que no se difundirá la identidad de la víctima ni los detalles específicos de los episodios investigados.
El caso se originó a partir de la presentación de un exseminarista que convivió en el templo ubicado en la zona de Gualtallary durante un lapso de seis años. El denunciante afirmó que ingresó al establecimiento eclesiástico cuando tenía 17 años y que sufrió episodios de abuso sexual, de autoridad y de conciencia por parte de los religiosos a cargo.
En su declaración, la víctima describió que los sacerdotes ejercieron una persistente manipulación espiritual y psicológica que anuló su capacidad de reacción debido a la asimetría de poder. Finalmente, las pericias psicológicas practicadas durante la instrucción descartaron signos de fabulación y concluyeron que el relato resultó verosímil, con indicadores compatibles con el estrés postraumático.

