El mes de la furia: Europa se levanta por el coste de vida, la vivienda y la corrupción, con 3.100 detenidos, edificios institucionales en llamas y el ejército en las calles

Desde Lisboa hasta Belgrado, el hartazgo frente a la inflación, el deterioro de los servicios públicos y la corrupción política han desatado la mayor ola de movilizaciones sociales en el continente en los últimos años

PorFede Sáenz

Una protesta de estudiantes contra el Gobierno en Tirana, Albania, el 20 de octubre de 2026 (REUTERS/Florion Goga)Una protesta de estudiantes contra el Gobierno en Tirana, Albania, el 20 de octubre. (Reuters/Florion Goga)

24 Oct, 2026

Toques de queda en varias ciudades francesas, edificios institucionales en llamas en Tirana, soldados patrullando las calles de Milán, la acampada en la Puerta del Sol de Madrid, manifestaciones en Lisboa, unas elecciones este domingo que podrían cambiar el mapa político de Serbia… Siete países concentran, de forma simultánea, las movilizaciones sociales más intensas que ha vivido el continente en años: Francia, Albania, Serbia, Italia, Portugal, Bélgica y España.

Cada uno arrastra su propio detonante —la falta de profesores en Francia, un resort de lujo en la costa albanesa, el derrumbe de una estación de tren en Serbia, los recortes educativos en Italia, la crisis de vivienda en Portugal, la reforma de pensiones en Bélgica, el caso de Maricarmen en España—, pero todos convergen en un mismo reclamo de fondo: el hartazgo con el coste de la vida, el deterioro de los servicios públicos y, en algunos casos, la corrupción política. El saldo conjunto ya supera los 3.100 detenidos y cientos de heridos, según cifras recogidas por Euronews, Reuters y SBS News.

Este hartazgo también se nota en España, y el clima parece tensarse. El desahucio y posterior muerte de Maricarmen Abascal encendieron una ola de acampadas que se extendió desde la Puerta del Sol de Madrid a más de una decena de ciudades, entre ellas Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga. La protesta ya se cruza con una huelga indefinida en la enseñanza madrileña, paros médicos convocados por bloques en varias comunidades a partir del 28 de octubre, una huelga general prevista para el 11 de noviembre y un adelanto electoral para el 29 de ese mismo mes.

Francia atraviesa su mayor crisis social en años. El conflicto estalló el 17 de septiembre en un instituto de Créteil, cerca de París, cuando los estudiantes se declararon en huelga por falta de profesores, según Le Monde. A fines de mes, la Unión Sindical Liceal extendió los bloqueos a todo el país, con el apoyo posterior de organizaciones universitarias. Las denuncias incluyen edificios deteriorados, sobrecarga horaria, falta de personal y rechazo a Parcoursup, la plataforma de admisión universitaria cuestionada por su opacidad.

El 1 de octubre, los bloqueos ya afectaban a 1.027 de los 3.700 institutos del país, según datos del Ministerio del Interior citados por Le Figaro. Las marchas del 6 y el 13 de octubre reunieron entre 266.000 y 480.000 manifestantes, según distintas fuentes oficiales y sindicales recogidas por Le Monde. La represión policial dejó heridas graves entre varios menores: un adolescente de 15 años perdió una mano por una granada de gas en Lens, y otro de 14 perdió varios dientes por el impacto directo de un bote de gas lacrimógeno en París.

Francia vive la mayor crisis social de los últimos años (AP Foto/Laurent Cipriani)Francia vive la mayor crisis social de los últimos años. (AP Foto/Laurent Cipriani)

El reclamo educativo original se amplió a una exigencia de 10.000 millones de euros de inversión, y los institutos convocaron a agricultores, extrabajadores de los chalecos amarillos y activistas climáticos a una gran movilización el 17 de octubre, que reunió entre 550.000 y 800.000 personas, según el Ministerio del Interior y la CGT, respectivamente. A modo de respuesta, el 19 de octubre el primer ministro Sébastien Lecornu ordenó que los prefectos impusieran toques de queda parciales y localizados en al menos 11 ciudades, entre ellas París, Lyon, Niza, Lille y Burdeos.

El balance acumulado de esa jornada y los días posteriores asciende ya a 2.500 detenidos, con 217 encarcelados, casi 1.000 agentes heridos y dos muertos en la vía pública en París por “probable malestar”, según las autoridades, que aseguran que ninguno de los dos sucesos guardó relación con la violencia ni con una acción de las fuerzas del orden, aunque las causas de los decesos continúan bajo investigación judicial.

De cara a una nueva movilización prevista para este sábado 24, Macron convocó el jueves 22 una reunión de emergencia con los servicios de inteligencia, prohibió las manifestaciones no sindicales y reforzó el dispositivo policial en un 20% respecto al 17 de octubre.

Cuentas afines a La France Insoumise difundieron un video grabado en Metz con dos hombres encapuchados lanzando granadas de humo antes de ser escoltados por la policía, lo que interpretan como una posible infiltración policial para escalar la violencia, una acusación recogida por el medio Le Média en 442 que no ha podido verificarse de forma independiente.

En paralelo, la Inspección General de la Policía Nacional francesa (IGPN) abrió seis investigaciones por presunta violencia policial durante los disturbios del 17 y 18 de octubre, entre ellas las de dos adolescentes de 17 años que perdieron una mano y un ojo en Saint-Étienne y Mulhouse, respectivamente. La intersindical, liderada por la CGT, ha confirmado una huelga general para el 5 de noviembre tras calificar de insuficiente la respuesta del Gobierno en una reunión en Matignon. Macron, por su parte, recibirá este viernes a representantes de los movimientos estudiantiles para escuchar sus “demandas e inquietudes”.

Albania entra en su décimo día con el Parlamento convertido en campo de batalla

En Albania, el detonante inicial de las protestas fue un resort de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, planeado para unazona protegida de la costa sur del país. El rechazo a esa obra dio origen, a mediados de 2026, al movimiento conocido como Flamingo.

El conflicto escaló a mediados de octubre, cuando estudiantes de secundaria y universidad se sumaron con demandas propias: rechazo al alto coste de la educación, falta de inversión estatal en las universidades y escasez de oportunidades laborales.En Albania, el detonante inicial de las protestas fue un resort de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, planeado para una zona protegida de la costa sur del país. (Reuters/Florion Goga)En Albania, el detonante inicial de las protestas fue un resort de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Donald Trump, planeado para una zona protegida de la costa sur del país. (Reuters/Florion Goga)

Ambos reclamos terminaron por converger en una denuncia más amplia contra la corrupción del Gobierno, alimentada por escándalos que incluyen la fuga del país de un exviceprimer ministro señalado por desviar contratos de obra pública y el arresto del alcalde de Tirana, Erion Veliaj, acusado de corrupción y lavado de dinero.

Las protestas estudiantiles cumplieron este jueves diez días consecutivos. Según la Dirección General de Impuestos albanesa, los daños materiales en comercios de Tirana alcanzan ya los 2,15 millones de euros, con 127 negocios afectados. El balance de heridos supera las 300 personas, más de la mitad de ellos policías, de acuerdo con las autoridades. El fuego llegó a alcanzar parcialmente el Tribunal Supremo, el Ministerio de Educación, el Banco de Albania y varias comisarías.

El Parlamento retomó este jueves su actividad tras dos semanas de pausa, en una sesión que derivó en un enfrentamiento físico, con gritos cruzados entre bancadas y el lanzamiento de agua y documentos contra la mesa directiva. Los manifestantes, por su parte, ya fijaron su próxima cita: una movilización nacional este sábado 24 de octubre frente a la sede del Gobierno, bajo la consigna “Todos a la plaza el sábado”.

Serbia vota este domingo con los estudiantes por delante de Vučić

Estudiantes ondean una gigantesca bandera serbia mientras son recibidos por los vecinos a su llegada al centro de Belgrado el 21 de octubre de 2026 (ANDREJ ISAKOVIC / AFP)Estudiantes ondean una gigantesca bandera serbia mientras son recibidos por los vecinos a su llegada al centro de Belgrado. (AFP)

En Serbia, la protesta tiene una tragedia como origen. El 1 de noviembre de 2024, el derrumbe de la marquesina de la estación de tren de Novi Sad dejó 16 muertos y desató la indignación de un movimiento estudiantil que denunciaba la corrupción y la negligencia detrás del accidente.

Dos años después, ese movimiento pasó de la calle a las urnas: este domingo 25 de octubre, Serbia celebra unas elecciones que podrían poner fin a más de 14 años de dominio del Partido Progresista Serbio (SNS): los estudiantes se presentan con su propia candidatura, la Student List, también conocida como “Students Win”.

El movimiento, que comenzó con bloqueos de tráfico en Novi Sad y Belgrado, forzó la renuncia del entonces primer ministro Miloš Vučević en enero de 2025 y organizó, en marzo de ese año, la marcha antigubernamental más numerosa en una generación, con entre 107.000 personas según la Policía y hasta 325.000 según el Archivo de Reuniones Públicas.

La encuesta más citada, publicada el 20 de octubre por el instituto New Serbian Political Thought (NSPM), sitúa a la lista estudiantil en el 44,5%, frente al 42,7% del SNS. Este jueves 22 de octubre, unas 150.000 personas participaron en el mitin de cierre de campaña de los estudiantes en la plaza Slavija de Belgrado.Este jueves 22 de octubre, unas 150.000 personas participaron en el mitin de cierre de campaña de los estudiantes en la plaza Slavija de Belgrado. (DJORDJE KOSTIC / AFP)El jueves 22 de octubre, unas 150.000 personas participaron en el mitin de cierre de campaña de los estudiantes en la plaza Slavija de Belgrado. (AFP)

El clima previo a la votación es tenso: una investigación de Citizen Lab y la SHARE Foundation reveló que, desde 2026, al menos 14 personas del movimiento estudiantil —activistas, un diputado y un concejal opositor— fueron espiadas con software avanzado, con tres infecciones confirmadas del programa israelí Pegasus. En total se registraron 23 casos de espionaje digital.

Un informe forense citado por Reuters denuncia además un “patrón sistemático” de brutalidad policial contra manifestantes. El Gobierno niega vigilancia o violencia sistemática, pero el miércoles 21 detuvo a seis personas acusadas de planear disturbios para las elecciones del domingo.

Italia despliega al Ejército en Milán

En Italia, el malestar procede de varios frentes a la vez, desde los recortes en educación hasta el encarecimiento del combustible. El episodio más reciente fueron los disturbios del 17 y 18 de octubre en Milán, que según cifras oficiales citadas por Euronews dejaron más de 100 agentes heridosy llevaron al Ejecutivo de Giorgia Meloni a anunciar el envío de 500 militares a la ciudad hasta fin de año.

En paralelo, el Ejecutivo aprobó un decreto que crea el delito de “participación violenta en manifestación”, con penas de hasta cinco años de cárcel y multas de hasta 20.000 euros, según información de Reuters. El decreto establece también que los menores de entre 14 y 17 años se presumirán capaces de entender sus actos y faculta a la policía a detenerlos de forma preventiva, sin delito cometido, si algo indica que representan un peligro.Los disturbios del 17 y 18 de octubre en Milán dejaron cerca de 200 policías heridos. (Stefano Porta/LaPresse vía AP)Los disturbios del 17 y 18 de octubre en Milán dejaron cerca de 200 policías heridos. (Stefano Porta/LaPresse vía AP)

El 16 de octubre, miles de estudiantes ya habían salido a la calle en varias ciudades italianas bajo el lema “No Meloni Day”, convocado por el colectivo Osa (Opposizione Studentesca d’Alternativa), para protestar contra los recortes en educación pública y reclamar que el gasto militar se destine a las escuelas.

A todo ello se suma una huelga de transportistas por el alza del precio del combustible, que ya provoca escasez de productos frescos en el sur del país por los bloqueos de carreteras, según reporta Sky TG24. El Movimiento 17 de Octubre, colectivo surgido tras los disturbios de Milán, anunció en redes sociales que mantendrá movilizaciones todos los sábados “hasta la caída de este Gobierno”.

El 11 de noviembre podría haber “huelga general ibérica”

Manifestación por la vivienda en Lisboa. (Europa Press)Manifestación por la vivienda en Lisboa. (Europa Press)

En Portugal, la protesta gira en torno a la vivienda, en un país con una de las crisis habitacionales más graves de la Unión Europea: los precios subieron un 180% entre 2015 y 2025, según Eurostat. Cientos de personas han acampado en protesta en la plaza del Rossio de Lisboa, que la policía desmanteló el martes 20, con 55 detenidos.

Días antes, una carga policial en la acampada de Oporto había dejado 37 heridos. Pese al desalojo, los manifestantes reinstalaron las tiendas esa misma noche, pero en una nueva asamblea con 338 votos decidieron retirarlas de nuevo y dormir al raso en la plaza para esquivar una segunda intervención, después de que el ministro del Interior, Luís Neves, advirtiera que la policía actuaría “por anticipación” y que “las acampadas se han acabado”.

Manifestantes se concentran en la plaza del Rossio para protestar contra la crisis de la vivienda y el coste de vida, en Lisboa, Portugal, el 20 de octubre de 2026 (REUTERS/Pedro Nunes)Manifestantes se concentran en la plaza del Rossio para protestar contra la crisis de la vivienda y el coste de vida, en Lisboa, Portugal, el 20 de octubre de 2026 (REUTERS/Pedro Nunes)

El trasfondo de la protesta es la nueva ley de arrendamientos impulsada por el Gobierno de Luís Montenegro, que flexibiliza las subidas de alquiler y facilita los desahucios, y que el movimiento exige retirar junto con límites a las rentas y más vivienda pública. Para presionar al Ejecutivo, los acampados pidieron a la CGTP que se sumara a la huelga del 11 de noviembre convocada en España, aunque el sindicato portugués aún no se ha pronunciado y mantiene su propia protesta fijada para el 24 de noviembre. Según Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, en una entrevista en Los Desayunos de RTVE, los sindicatos portugueses están barajando la posibilidad de convocar esta “huelga general ibérica”.

También convocaron una manifestación este sábado 24 de octubre en Lisboa y Oporto. Ante la escalada, el presidente António José Seguro citó a los partidos con representación parlamentaria para el 29 de octubre, un día después de la votación del Presupuesto, con la cohesión social como eje del encuentro.

Bélgica extiende la protesta a las universidades y convoca una nueva huelga nacional

La protesta social en Bélgica puede rastrearse hasta la llegada al poder del nacionalista Bart De Wever en febrero de 2025, al frente de la coalición ‘Arizona’, cuyo plan de ajuste de 10.000 millones de euros —centrado en la reforma de pensiones, el congelamiento salarial y la flexibilización laboral— desencadenó una ola de huelgas sindicales.

La tensión escaló este año con movilizaciones masivas en marzo (entre 80.000 y 100.000 personas) y mayo (entre 40.000 y 70.000), y volvió a repuntar el 9 de octubre, cuando entre 30.000 y 50.000 manifestantes marcharon en Bruselas bajo el lema “los ahorros, no de nuestros bolsillos”, en una jornada marcada por choques entre jóvenes y policía, más de un centenar de detenidos y autobuses vandalizados.

El episodio más violento llegó el 17 de octubre, cuando una protesta antifascista derivó en disturbios en Bruselas y Lieja con 195 detenidos. Lejos de apagarse, la protesta se extendió a los campus universitarios: el 22 de octubre, estudiantes y docentes bloquearon parcialmente la Universidad Libre de Bruselas, en rechazo a la subida del 43% en las tasas académicas. Los sindicatos CSC, FGTB y Synova convocaron además una nueva manifestación nacional para el 23 de noviembre contra las medidas presupuestarias que, denuncian, penalizan a trabajadores y servicios públicos.

Este fin de semana marcará varios puntos de inflexión simultáneos. En Francia, la movilización del sábado 24 pondrá a prueba el dispositivo reforzado de Macron y la prohibición de manifestaciones no sindicales, mientras la intersindical ya proyecta la huelga general del 5 de noviembre. En Albania, los manifestantes convocaron una nueva concentración nacional frente a la sede del Gobierno bajo la consigna “Todos a la plaza el sábado”, a horas de que el Parlamento retome una actividad marcada por el enfrentamiento físico entre diputados. En Serbia, el domingo 25 se conocerá si la Student List logra desplazar al Partido Progresista Serbio del poder que ejerce desde hace más de 14 años. Siete países, de momento, y más de 3.100 detenidos muestran el malestar de un continente que protesta contra el deterioro de su Estado de Bienestar y del contrato social.