Defensa Civil promueve el Plan de Acción Familiar para prevenir riesgos ante anegamientos e inundaciones

Oct 15, 2026

La herramienta permite que cada familia identifique los riesgos de su vivienda, organice responsabilidades y establezca cómo actuar frente a lluvias intensas, crecidas o posibles interrupciones de los accesos y servicios esenciales. La preparación anticipada es fundamental para reducir la exposición a situaciones de peligro.

La Dirección Provincial de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, promueve la elaboración del Plan de Acción Familiar (PAF), una herramienta de prevención que permite a los hogares organizarse y establecer medidas de autoprotección frente a posibles anegamientos e inundaciones.

El objetivo es que cada familia conozca los riesgos de su entorno, identifique lugares seguros y acuerde previamente cómo actuar ante una emergencia, especialmente cuando las precipitaciones intensas pueden provocar acumulación de agua, crecidas repentinas, interrupciones de servicios o dificultades para desplazarse.

El director provincial de Defensa Civil, Daniel Burrieza, destacó la importancia de fortalecer la cultura de prevención y de que la población incorpore herramientas de planificación en su vida cotidiana.

Durante una exposición en la Legislatura de Mendoza, el funcionario advirtió sobre los riesgos que pueden presentarse en zonas expuestas a crecidas aluvionales, donde las calles pueden transformarse rápidamente en cauces de agua y dejar interrumpidas las vías de acceso.

En ese sentido, remarcó que las condiciones de una tormenta pueden modificar los escenarios previstos y dificultar tanto la salida de las familias como el ingreso de los equipos de emergencia.

“Lo primero es la cultura de emergencia de la gente”, sostuvo Burrieza, al destacar que la preparación anticipada y el respeto por las alertas oficiales son fundamentales para reducir los riesgos.

Qué es el Plan de Acción Familiar y cómo prepararlo

El PAF es una herramienta que permite organizar las acciones que deben realizar los integrantes de un hogar antes, durante y después de una emergencia.

Su elaboración comienza con el reconocimiento de los riesgos de la vivienda y su entorno. En el caso de posibles inundaciones, resulta importante identificar sectores bajos, antecedentes de ingreso de agua, cercanía de cauces y posibles dificultades de acceso.

A partir de ese reconocimiento, cada familia puede elaborar un croquis sencillo de la vivienda, señalar los sectores seguros, identificar las salidas disponibles y establecer un punto de encuentro.

El plan debe contemplar teléfonos de contacto, responsabilidades de cada integrante y alternativas de resguardo o evacuación, teniendo especialmente en cuenta a niños, adultos mayores, personas con discapacidad o dificultades de movilidad.

También es importante que todos conozcan dónde se encuentran las llaves de corte de electricidad, gas y agua, y quién puede operarlas de manera segura.

La preparación debe incluir prácticas familiares que permitan comprobar si las medidas previstas son conocidas y pueden aplicarse ante una situación real.

Clic aquí para descargar el PAF

Proteger la vivienda y los elementos esenciales

La Dirección Provincial de Defensa Civil cuenta además con una guía preventiva ante anegamientos e inundaciones que complementa la organización familiar con recomendaciones para reducir riesgos dentro de las viviendas.

Entre las principales medidas se encuentran mantener libres de obstrucciones las rejillas, canaletas, acequias y desagües; revisar los posibles puntos de ingreso de agua y proteger la documentación importante mediante envoltorios impermeables.

Cuando exista riesgo de anegamiento, se recomienda trasladar computadoras, pequeños electrodomésticos y otros elementos esenciales a sectores elevados y seguros.

Otro componente de la preparación es contar con una mochila de emergencia, ubicada en un lugar conocido y de fácil acceso, con elementos necesarios para afrontar una eventual evacuación o interrupción de servicios.

El plan familiar debe contemplar qué hacer si se corta la electricidad, si el agua impide utilizar una salida habitual o si resulta necesario permanecer temporalmente en un sector seguro de la vivienda.

Clic aquí para descargar las recomendaciones ante anegamientos e inundaciones

La importancia de actuar desde las alertas

El seguimiento de la información meteorológica oficial forma parte de la preparación familiar. Burrieza explicó que las alertas permiten anticipar medidas de acuerdo con el nivel de riesgo. Mientras que una alerta amarilla requiere mantenerse informado, una naranja implica prepararse y adoptar precauciones, y una roja exige seguir las instrucciones oficiales.

Durante una inundación, Defensa Civil recomienda no caminar ni circular en vehículos por calles anegadas, ya que la profundidad del agua, la corriente y el estado del terreno pueden ser desconocidos.

Tampoco se deben manipular instalaciones eléctricas mojadas ni ingresar a subsuelos inundados. Si el agua comienza a aumentar, se debe buscar un nivel superior o un sector elevado seguro y solicitar asistencia al 911.

La guía advierte además que el agua de inundación puede estar contaminada, por lo que se debe evitar el contacto directo y mantener alejados a niños y mascotas.

Una vez superada la situación, es necesario verificar las condiciones de seguridad de la vivienda antes de volver a utilizar instalaciones eléctricas o sectores afectados.

La prevención comienza en el hogar

La elaboración del Plan de Acción Familiar busca que las decisiones fundamentales no deban tomarse de manera improvisada durante una emergencia.

Conocer los riesgos, acordar responsabilidades, identificar alternativas de resguardo y disponer de elementos esenciales son acciones que cada hogar puede incorporar a su preparación.

Desde Defensa Civil remarcan que los fenómenos meteorológicos pueden presentar comportamientos diferentes según las características de cada territorio, por lo que resulta fundamental mantenerse informado y adecuar las medidas de autoprotección a las condiciones particulares de cada lugar.