DEF en la brigada más poderosa y moderna del Ejército Argentino: Stryker, drones y soldados en La Pampa
En La Pampa, el Ejército Argentino cuenta con una brigada mecanizada lista para operar en los ambientes más hostiles, definir el combate y mirar al enemigo a la cara. La Fuerza, consciente del papel que desempeña, la dotó de sus medios más modernos
PorPatricia Fernández Mainardi
Detrás de cada vehículo y sistema, se encuentra un componente humano entrenado para emplear estas capacidades con precisión y disciplina (Foto: archivo DEF)
26 Sep, 2026
Blindados Stryker, drones de última generación, camiones Oshkosh preparados para operar en terrenos exigentes y soldados con un elevado nivel de adiestramiento. Cuando la X Brigada Mecanizada entra en acción, lo hace con el respaldo de algunas de las capacidades más modernas incorporadas por el Ejército Argentino.
La razón es clara:esta gran unidad de combate fue concebida como uno de los principales núcleos de modernización de la Fuerza, concentrando medios, tecnología y personal especialmente preparado para afrontar distintos escenarios operacionales.
Pero la modernización no se limita al equipamiento. Detrás de cada vehículo y sistema, se encuentra un componente humano entrenado para emplear estas capacidades con precisión y disciplina. Sus integrantes saben que la incorporación de nuevos medios implica también una mayor responsabilidad: estar preparados para responder a las exigencias que cada misión pueda plantear.
Así, la X Brigada Mecanizada busca combinar movilidad, tecnología, potencia de combate y adiestramiento para desenvolverse en los escenarios que requieran sus capacidades.
DEF estuvo ahí y vio de cerca el poder de la Brigada. El motivo de la visita no fue menor: la Fuerza conmemoró el Día de la Infantería, el Arma de la Fuerza preparada para avanzar a pie, resistir y conquistar los objetivos. La preparación no admite atajos: se entrena para el combate, porque, cuando llega la hora, solo el soldado altamente adiestrado puede marcar la diferencia y tener el valor, llegada la oportunidad, de medirse cara a cara con el adversario.
Así, la X Brigada Mecanizada busca combinar movilidad, tecnología, potencia de combate y adiestramiento para desenvolverse en los escenarios que requieran sus capacidades (Foto: archivo DEF)
Poder militar en La Pampa
Desde La Pampa, el jefe del Ejército Argentino, teniente general Oscar Santiago Zarich –que, al igual que el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, es parte de la Infantería–, fue testigo de la exhibición de las más recientes incorporaciones en materia de sistemas de armas y equipamiento: vehículos de combate Stryker, drones, camiones Oshkosh y armamento moderno, destinados a dotar a sus hombres y mujeres de las capacidades necesarias para operar en los ambientes más desafiantes de Argentina.
Sin embargo, en aquella oportunidad, una premisa atravesó el acto: la tecnología puede multiplicar las capacidades, pero es el adiestramiento el que convierte esas herramientas en poder de combate.
A propósito, el teniente general Oscar Santiago Zarich recordó la carta póstuma del teniente Roberto Estévez, héroe de Malvinas, como símbolo de los valores que históricamente identifican a la Infantería. A partir de esa referencia, destacó la profunda transformación que atraviesa el Ejército Argentino para adaptarse a un campo de combate cada vez más tecnológico y complejo.
El titular del Ejército señaló que la incorporación de drones, vehículos no tripulados, sistemas de geolocalización, sensores avanzados y municiones de precisión exige también un nuevo perfil de soldado, con mayores capacidades físicas, mentales y técnicas. En ese contexto, remarcó que la instrucción y el adiestramiento diario continúan siendo fundamentales para la supervivencia en combate.
Desde La Pampa, el jefe del Ejército Argentino, teniente general Oscar Santiago Zarich –que, al igual que el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, es parte de la Infantería–, fue testigo de la exhibición de las más recientes incorporaciones en materia de sistemas de armas y equipamiento (Foto: archivo DEF)
La modernización ya se traduce en nuevas capacidades, entre ellas, los vehículos Oshkosh, los Stryker, nuevos fusiles de asalto y sistemas de drones. Sin embargo, Zarich subrayó que la tecnología no reemplaza el factor humano, especialmente porque, incluso en un campo de batalla altamente tecnológico, el combate cercano puede seguir dependiendo de la preparación, disciplina y capacidad de adaptación del soldado.
La palabra del general Buoniconto: la tecnología cambia al soldado, pero no lo reemplaza.
En diálogo con DEF, el comandante de la X Brigada Mecanizada, general de brigada Julio César Buoniconto, explicó que las características de la provincia y la presencia de la Brigada convierten a la región en un lugar privilegiado para poner a prueba las capacidades que la Fuerza busca desarrollar. “Es un escenario extraordinario para adiestrar y proyectar una fuerza moderna, móvil y preparada para operar en grandes distancias”, explicó. Y agregó: “La Infantería cambia sus medios y sus procedimientos, y adquiere nuevas capacidades, pero conserva aquello que nunca se puede modificar: el espíritu de servicio, el valor, la disciplina, la camaradería y la voluntad de cumplir la misión”.
Esa concepción mencionada por Buoniconto atraviesa también el proceso de modernización de la X Brigada, donde los Stryker, los drones, las nuevas comunicaciones y los sistemas de observación pasan a formar parte del equipamiento del combatiente.
La incorporación de tecnología, sin embargo, no implica “reemplazar al soldado por tecnología”. “Estamos haciendo exactamente lo contrario: estamos utilizando tecnología para que el soldado tenga mejores posibilidades de sobrevivir, de desplazarse, de observar, de decidir y de combatir”, señaló Buoniconto.
En diálogo con DEF, el comandante de la X Brigada Mecanizada, general de brigada Julio César Buoniconto, explicó que las características de la provincia y la presencia de la Brigada convierten a la región en un lugar privilegiado para poner a prueba las capacidades que la Fuerza busca desarrollar (Foto: archivo DEF)
Para el comandante militar, esa evolución demanda un nuevo perfil: “El soldado del siglo XXI tiene que ser, ante todo, un soldado integral”. Deberá combinar las condiciones tradicionales con conocimientos tecnológicos, capacidad para interpretar información, operar sistemas de comunicaciones y adaptarse rápidamente a un campo de combate en permanente cambio. “Necesitamos soldados técnicamente competentes, pero también hombres y mujeres con carácter, iniciativa, responsabilidad, espíritu de equipo y un profundo sentido del deber”, remarcó.
Vehículos Stryker y camiones todoterreno
En La Pampa, la fuerza del general Buoniconto opera con los nuevos Stryker, una plataforma blindada 8×8 que permite transportar y proteger a la Infantería en el terreno.
Cabe destacar que, en el año 2025, la Fuerza recibió casi una decena de estos vehículos. Sin embargo, el proceso dio un nuevo paso con el acuerdo para incorporar otros 235 vehículos provenientes de Estados Unidos, una operación que se instrumenta a través del programa Foreign Military Sales (FMS).
Con 19 toneladas y una configuración diseñada para combinar movilidad, protección y potencia de fuego, el Stryker representa un cambio significativo. El vehículo puede transportar hasta 11 efectivos y está equipado con una estación de armamento que permite emplear una ametralladora M2 QCB de 12,7 milímetros, operada de forma remota desde el interior, además de un lanzagranadas MK19 de 40 milímetros.
Para el comandante militar, esa evolución demanda un nuevo perfil: “El soldado del siglo XXI tiene que ser, ante todo, un soldado integral” (Foto: archivo DEF)
Sus capacidades permiten realizar despliegues rápidos, acompañar a las tropas en el terreno y sumar herramientas para tareas de vigilancia, reconocimiento y empleo de fuego.
Además, la X Brigada Mecanizada también cuenta con mayores capacidades de movilidad gracias a la presencia de los últimos camiones Oshkosh adquiridos por el Ejército. Cabe recordar que estos son vehículos 6×6 con alta capacidad de carga y remolque. De hecho, también pueden configurarse como puesto comando multidominio (cuya función es enlazar los dominios terrestre, aéreo y cibernético para permitir que el comandante pueda contar con información en tiempo real para garantizar las operaciones militares).
Así es la nueva compañía de drones del Ejército Argentino
Otra de las unidades que opera en La Pampa, bajo las órdenes de la X Brigada Mecanizada, es la nueva Compañía de Sistemas Remotamente Tripulados Multipropósito (SRTM). ¿Cuál es la finalidad? Ampliar las capacidades de vigilancia, reconocimiento y obtención de información en tiempo real, además de incorporar vectores ofensivos y, a futuro, nodos móviles de comunicaciones tácticas protegidos frente a interferencias electrónicas.
Entre los medios que ya forman parte de esta capacidad, y que DEF pudo conocer, se encuentran drones DJI Matrice 400 y Axisflying C35V3, sistemas destinados a brindar apoyo a las operaciones terrestres y extender significativamente el alcance de la observación sobre el terreno.
El Ejército sostiene que el verdadero desafío no radica únicamente en incorporar los vectores, sino en preparar a quienes deben operarlos y tomar decisiones a partir de la información que proporcionan (Foto: archivo DEF)
Según contaron a DEF, la incorporación de estos sistemas permite que una unidad pueda obtener información sin exponer inicialmente a sus efectivos y mantener una visión más amplia del área de operaciones. Los Matrice 400, por ejemplo, están diseñados para operar en condiciones ambientales exigentes, mientras que los C35V3 amplían las posibilidades de empleo táctico de la compañía.
Pero la nueva estructura no funciona de manera aislada: su organización combina personal proveniente del Regimiento de Infantería Mecanizado 12 con especialistas de otras unidades de la Brigada, entre ellos integrantes de la Compañía de Comunicaciones Mecanizada 10. De esta manera, la capacidad de los drones se integra con la maniobra terrestre y con el dominio del espectro electromagnético, dos dimensiones cada vez más vinculadas en las operaciones modernas.
Detrás de los equipos, existe, además, un fuerte proceso de formación. El Ejército sostiene que el verdadero desafío no radica únicamente en incorporar los vectores, sino en preparar a quienes deben operarlos y tomar decisiones a partir de la información que proporcionan. Para ello, los operadores reciben capacitación diaria y de alta intensidad en una pista específicamente diseñada para entrenar tanto vuelos en espacios abiertos y navegación a larga distancia como operaciones en ambientes confinados. El objetivo, explican desde la Fuerza, no es formar solamente pilotos de drones, sino “forjar la doctrina del decisor táctico”, con operadores capaces de interpretar información, resolver contingencias y actuar en escenarios condicionados por la guerra electrónica.
La importancia de contar con una compañía de estas características está vinculada con la transformación del campo de batalla y con la necesidad de acelerar los tiempos entre la detección de una amenaza y la toma de decisiones. Los drones permiten mantener una presencia persistente sobre el terreno, ampliar la conciencia situacional y aportar información a las unidades que maniobran, reduciendo al mismo tiempo la exposición inicial del personal. En un escenario donde la guerra electrónica, los sistemas no tripulados y la velocidad de procesamiento de la información tienen un peso cada vez mayor, el Ejército busca que esta nueva compañía se convierta en una capacidad transversal para sus operaciones. “La autonomía cognitiva del operador en el último metro del terreno se convierte en el factor crítico”, sostienen desde la X Brigada, sintetizando el concepto detrás de una unidad en la que la tecnología es importante, pero la decisión continúa en manos del soldado.

