ECONOMÍA

Las dos lecturas de la realidad

21 de septiembre 2026 

Por Liliana Franco

El presidente Milei está convencido que su política es la correcta. Las encuestas muestran una sociedad disconforme. Los datos económicos son contrastantes. En 33 meses el superávit comercial llegó a u$s50.000 millones, con términos del intercambio superiores al alcanzado durante el gobierno de Cristina Kirchner. En cambio, la actividad, el consumo y el empleo mostraron datos desfavorables.

En momentos en que, según diversas encuestas, un número importante de argentinos manifiestan su descontento con el Gobierno – por diferentes razones- comenzaron a instalarse dudas respecto a si Javier Milei tiene chances de ser reelecto.

“Ayuda que el contrincante sea (Axel) Kicillof”, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, responden en las filas oficialistas para minimizar estos resquemores que a principios del año casi no existían.

Desde ya, culpan a los “kukas” de haber anticipado la discusión electoral, de la suba del dólar del año pasado, del “supuesto golpe de mercado”, etc. etc.

Como siempre, los grandes responsables además son los periodistas que – como mínimo- son ignorantes, de acuerdo con el pensamiento oficial que los considera personas con intereses opuestos al gobierno que esta transformando al país.

Pero, la falta de comprensión o paciencia de un porcentaje significativo de argentinos es una realidad, según muestran la mayoría de las consultoras.

La desaprobación del Gobierno se consolida por encima de la mitad de la población, oscilando entre el 52% y el 65% según distintas mediciones (Poliarquía, Opinaia).

Otros datos preocupantes son: más del 52% (Poliarquía) y hasta el 57% (Explanans y M&F) de los argentinos califica de forma negativa su situación económica familiar actual y en este sentido es coherente que, como señala AtlasIntel, un 70% de la sociedad evalúa negativamente la situación del empleo en el país.

A pesar de estos números, el oficialismo mantiene un 41% a 42% de crédito social (Giacobbe y Zunino) de ciudadanos que aún confían en la capacidad técnica del Presidente para resolver la crisis a mediano plazo.

La realidad económica sigue dando números positivos y otros que advierten cuestiones a solucionar. El problema, señalaba un experimentado político, es el mensaje que La Libertad Avanza da a la sociedad.

“No se puede pretender que no haya sectores que desaparezcan. A algunos les va a ir muy bien y a los que no se adaptan muy mal”; “si fuera cierto que no llegan a fin de mes, la calle tendría que estar llena de cadáveres”; “Nadie fue a esos mercados con una pistola en la cabeza. Lo hicieron libremente. Es un acuerdo entre partes, entre el prestamista y el prestatario”; “No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando con la morosidad”, son, entre tantas otras, frases que muestran con claridad que para Milei las críticas de la sociedad no son un problema de su gestión.

Aun suponiendo que esto último fuera correcto, estos inconvenientes igual afectan a su gobierno. Por eso, el Presidente suele responder: “Si no nos votan, el problema será de ustedes”. O peor aún: “Si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”.

“¿Cuál es el mensaje de esperanza que le da al votante La Libertad Avanza? Que tiene que seguir cómo está esperando que lleguen mejores tiempos”, afirman. Por esto es que algunos creen que hay espacio para una tercera fuerza.

Quienes conocen a Milei ven muy difícil que flexibilice algunas políticas para seducir al electorado. En más de una oportunidad dijo que prefería “morir con las botas puestas”.

Lo bueno

En los últimos días se conocieron distintos datos que confirman una realidad contrastante para la economía argentina: mientras el frente externo sigue marcando récords en el comercio, los indicadores referidos al mercado interno resultan decepcionantes. De la mano de estos últimos recrudecieron las dudas políticas sobre las posibilidades de reelección de Javier Milei.

Esta semana se conoció que, con un resultado positivo de casi u$s2.200 millones de dólares en agosto pasado (u$s2.187 millones) el comercio exterior encadena 33 meses consecutivos de superávit, casi u$s50.000 millones (u$s49.549 millones) en el acumulado de ese período, según señala un informe de la consultora ACM sobre la base de los datos del INDEC.

El ciclo actual supera la racha de septiembre de 2018 a noviembre de 2020, cuando se alcanzaron 27 meses seguidos con las cuentas en verde. En lo que va del año, el superávit llega a u$s18.268 millones, u$s13.095 millones más que la sumatoria de los 8 primeros meses de 2025.

Un dato no menor es que el crecimiento abarca a todos los rubros de las exportaciones. En los primeros 8 meses del año, contra igual período de 2025, los despachos de productos primarios crecieron 15,3%, las manufacturas de origen agropecuario 13,9%, las de origen industrial 24% y la energía y combustible 48,6%.

Los términos de intercambio (la relación entre los precios de exportación e importación) es uno de los factores principales que explican este comportamiento. Argentina transita los mejores términos de intercambio de su historia reciente, superando los registros del lustro 2008-12, apunta Ecolatina.

El Índice de Precios Agropecuario que elabora el Banco Central muestra que la cotización de los principales productos aumentó 23% en lo que va del año. El Índice de Precios de los Metales subió 3,7% y el Índice de Precios del Petróleo creció 62,9%.

Precisamente, la energía es otra de las razones fundamentales del excedente externo. En términos anuales, el país llegó a tener un déficit en su balanza energética del orden de los u$s5.000 millones. Hoy este resultado se revirtió y muestra un superávit de u$s11.000 millones.