Septiembre Amarillo: hablar de suicidio también es hablar de salud mental
En Argentina, los datos oficiales muestran una diferencia según el sexo: en 2023, el 80% de las muertes por suicidio correspondió a varones. Detrás de las estadísticas hay una problemática que atraviesa a familias, amigos y comunidades enteras: ¿cómo acompañar a una persona que está sufriendo y cómo saber cuándo pedir ayuda?
Hablar de prevención del suicidio no significa hablar solamente de una situación de crisis. También implica hablar de salud mental, vínculos, escucha y de la posibilidad de pedir ayuda.
En Argentina, durante 2023 se registraron 3.488 muertes por suicidio. Del total, el 80% correspondió a varones y el 20% a mujeres.
Los intentos de suicidio también constituyen un problema de salud pública. Desde abril de 2023 forman parte de los eventos de notificación obligatoria en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud. Sin embargo, el Ministerio de Salud advierte que el aumento de las notificaciones registrado desde entonces no puede interpretarse automáticamente como un incremento real de los casos, ya que el sistema fue incorporando progresivamente a más provincias e instituciones de salud.
Preguntar no provoca el suicidio
La psicóloga Pilar Bahamonde Nicastro (M.P. 6004) (@pilarbahamonde_) sostiene que uno de los principales desafíos es poder generar espacios donde las personas se sientan escuchadas sin ser juzgadas.
Existe un mito muy extendido: que preguntar directamente a una persona si está pensando en suicidarse puede «instalarle una idea» o aumentar el riesgo.
Sin embargo, preguntar de manera directa, cuidadosa y respetuosa no induce pensamientos suicidas. Por el contrario, puede abrir una puerta para que alguien pueda poner en palabras aquello que hasta ese momento no había podido compartir.
¿Cómo se evalúa el riesgo?
No existe una única señal que permita determinar si una persona está atravesando una situación de riesgo.
En el ámbito clínico, los profesionales pueden explorar la presencia de pensamientos relacionados con la muerte o el suicidio, si existe intención, antecedentes de intentos y las circunstancias que está atravesando la persona.
También se tienen en cuenta sus factores de riesgo y protección, los recursos personales y la red de apoyo disponible.
Entre las herramientas utilizadas se encuentra la Escala de Columbia para la Evaluación del Riesgo Suicida (C-SSRS). Sin embargo, una herramienta de evaluación no reemplaza la valoración clínica integral.
Acompañar también es escuchar
«Acompañar no termina en la sesión«, explica Bahamonde Nicastro.
El entorno puede convertirse en un importante factor de protección. Contar con alguien que escuche, acompañe y permita expresar el sufrimiento sin juzgar puede ser fundamental, especialmente durante los momentos de mayor vulnerabilidad.
Pero escuchar no significa minimizar lo que la otra persona está atravesando.
Frases como «pero si tenés todo», «ya se te va a pasar» o «pensá en tus hijos», aunque muchas veces surgen desde la preocupación, pueden hacer que quien sufre sienta que su dolor está siendo cuestionado o que no tiene derecho a sentirse de esa manera.
Validar, explica la especialista, no significa estar de acuerdo con que morir sea una solución. Significa reconocer que la persona está atravesando un sufrimiento que para ella es real e intenso.
A partir de esa escucha, se puede comenzar a buscar ayuda y otras alternativas para atravesar la crisis.
No hace falta tener todas las respuestas
Frente a alguien que está sufriendo, no siempre sabemos qué decir.
Y, según la especialista, no es necesario tener una respuesta perfecta. A veces, el primer paso puede ser tan sencillo como preguntar cómo está, escuchar y ofrecer ayuda.
Si una persona manifiesta pensamientos suicidas, es importante tomarlo en serio y buscar acompañamiento profesional. Si existe un riesgo inmediato, corresponde recurrir a un servicio de urgencias y procurar que la persona no quede sola mientras recibe atención.
La prevención no ocurre solamente durante septiembre.
Hablar, escuchar, preguntar y acompañar también puede ser una forma de prevenir.
Este es un tema sensible. Si vos o alguien cercano está pasando por un momento difícil, en Argentina podés comunicarte con la línea gratuita 135 (CABA y GBA) o al 0800-345-1435, disponibles las 24 horas.
Po r Belina Yuffrida

