SALUD

El consumo habitual de avena se vincula con un mejor control de la glucosa sanguínea

Estudios relacionan este grano integral con menores niveles de azúcar en ayunas y después de las comidas; sus avenantramidas, de acción antiinflamatoria, podrían contribuir a explicar este efecto

PorMirko Racovsky

Comer avena todos los días transforma lasalud cardiovascular de formas que la ciencia viene documentando con creciente precisión. En una revisión publicada por Verywell Health, la doctora en medicina Colleen Doherty señala que el consumo regular de este cereal puede reducir el colesterol LDL, favorecer el control del peso y mejorar la respuesta glucémica, tres factores vinculados con la salud del corazón.

La avena ocupa un lugar privilegiado entre los alimentos integrales recomendados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Sus Guías Alimentarias 2025-2030 la incluyen como uno de los granos enteros de referencia y recomiendan consumir entre 2 y 4 porciones diarias de cereales integrales para una dieta de 2.000 calorías —donde media taza (unos 50 gramos) de avena cocida equivale a una porción.

El cereal debe sus propiedades a la beta-glucana, una fibra soluble que forma un gel espeso en el tracto digestivo y que actúa como eje de casi todos sus efectos protectores.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), consumir al menos 3 gramos diarios de beta-glucana de avena produce una reducción del 5% en el colesterol total.

El colesterol LDL, el primer blanco

Reemplazar un desayuno ultraprocesado por un tazón de avena puede traducirse en una caída del colesterol de baja densidad (LDL), el principal responsable de la formación de placa arterial. La beta-glucana recubre la mucosa intestinal e impide que el colesterol pase al torrente sanguíneo; además, evidencia emergente sugiere que altera la composición del microbioma intestinal, lo que permite una depuración más eficaz del LDL.

Globulos rojos, arteria, vía sanguínea, colesterol, salud, cardiología, sangre, flujo bloqueado - Imagen Ilustrativa InfobaeReemplazar un desayuno ultraprocesado por avena puede bajar el colesterol LDL, vinculado con la aterosclerosis y la enfermedad coronaria .

Según la experta, este proceso de acumulación de placa en las paredes arteriales —conocido como aterosclerosis— puede derivar en enfermedad coronaria cuando afecta a las arterias que irrigan el músculo cardíaco. El síntoma clásico es la angina de pecho, aunque muchas veces la patología avanza sin señales hasta que ocurre un infarto.

Para alcanzar el umbral clínico de reducción del colesterol, la FDA establece que se requieren al menos 3 gramos de beta-glucana al día, equivalentes a entre 1,5 y 2 tazas de avena cocida, o bien a 3 o 4 cucharadas de salvado de avena.

Control del peso y la grasa visceral

La fibra beta-glucana también incide sobre el peso corporal, en particular sobre la grasa acumulada en el abdomen. Al formar una capa viscosa en el intestino, ralentiza la digestión y prolonga la sensación de saciedad.

Los especialistas también señalan que este compuesto estimularía la liberación de hormonas supresoras del apetito —leptina, péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) y péptido YY (PYY)— que envían señales de saciedad al cerebro.

La grasa visceral, que rodea los órganos internos en la cavidad abdominal, libera sustancias inflamatorias con consecuencias directas sobre la salud cardiovascular. Su reducción se asocia con descensos en la presión arterial y en los niveles de LDL, según Doherty.

Glucosa en sangre y avenantramidas

La avena contiene avenantramidas, un grupo de compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que se encuentran de forma exclusiva en este cereal.

Estudios citados por VeryWell Health muestran que el consumo de avena reduce tanto la glucosa en ayunas como la glucosa posprandial —medida dos horas después de una comida—, dos indicadores clave en el diagnóstico y seguimiento de la diabetes tipo 2.

Cinco científicos con batas blancas y gafas de seguridad en un laboratorio con computadoras, un microscopio y muestras de avena.Las avenantramidas de la avena se vinculan con menores niveles de glucosa en ayunas y glucosa posprandial, dos indicadores clave de diabetes tipo 2.

Las personas con diabetes tienen el doble de probabilidades de desarrollar enfermedad cardíaca, dado que los niveles elevados de glucosa aceleran la aterosclerosis y vuelven a las arterias más vulnerables al daño. Las avenantramidas actúan sobre este proceso al favorecer la captación de glucosa en el hígado y bloquear la producción de nueva glucosa.

Recomendaciones de consumo

Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030 del USDA recomiendan que al menos la mitad de los granos consumidos diariamente sean integrales, con una meta de 2 a 4 porciones por día. Una porción de avena se define como media taza cocida, equivalente a unos 50 gramos.

Para obtener los beneficios cardiovasculares documentados, los expertos sugieren una ingesta diaria de entre 40 y 70 gramos de avena seca.

El USDA también advierte que superar los 100 gramos de avena seca al día puede desplazar otros alimentos con nutrientes esenciales, como verduras, proteínas magras y grasas saludables. Un consumo superior a 50 gramos diarios puede provocar molestias gastrointestinales o interferir con la absorción de ciertos medicamentos.

La beta-glucana presente en 100 gramos de avena seca aporta entre 4 y 5,5 gramos, una cantidad que supera el umbral establecido por la FDA para la reducción clínica del colesterol y que la convierte en uno de los alimentos más respaldados por la ciencia para la salud del corazón.