Denuncian ataques e intentos de robo en los desvíos de las obras del Acceso Este
12 de julio de 2026
Los automovilistas que transitan por el Acceso Este exigen mayor presencia policial, iluminación y señalización ante una ola de hechos delictivos que se desató tras el inicio de una serie de obras viales.
El pasado lunes 6 de julio comenzaron las obras de reparación en el Acceso Este, en los tramos que comprenden los departamentos de Guaymallén y Maipú, lo que obligó a las autoridades a implementar desvíos vehiculares hacia las calles colectoras laterales. Sin embargo, estas modificaciones viales, que según las estimaciones oficiales se extenderán por aproximadamente tres meses, derivaron en serios problemas de seguridad para las decenas de conductores que transitan diariamente por la zona.
Varios damnificados se pusieron en contacto con Radio Regional para denunciar una serie de ataques y violentos intentos de robo perpetrados en los trayectos alternativos.
Por ejemplo, uno de los automovilistas afectados relató que, mientras circulaba a baja velocidad en horas de la noche, delincuentes le rompieron uno de los cristales laterales de su vehículo a la altura de una estación de servicio de GNC cercana a la calle Juan Isidro Maza, un modus operandi que comerciantes de la zona confirmaron como recurrente en los últimos días.
Esta problemática no resulta nueva para los usuarios de la Ruta 7, quienes recordaron que meses atrás se registraron incidentes similares a la altura del Kilómetro 8, en el departamento de Guaymallén. En aquella oportunidad, las bandas delictivas colocaban enormes piedras sobre la calzada para obligar a los conductores a detener la marcha o disminuir la velocidad de manera abrupta, momento que aprovechaban para abordarlos con extrema violencia en la oscuridad.
Ante el incremento de la inseguridad y el temor generalizado de los usuarios, quienes manifestaron sentirse blancos fáciles debido a la lentitud obligatoria del tránsito nocturno, la Policía reforzó la vigilancia con presencia fija en los puntos más críticos.
No obstante, el reclamo de la comunidad persiste de manera urgente, exigiendo no solo un mayor despliegue de patrullajes, sino también una infraestructura adecuada que incluya una correcta señalización y una iluminación eficiente para prevenir tanto accidentes como asaltos.

