OPINIÓN

Rusia ha secuestrado 16 mil civiles ucranianos de los territorios ocupados por Moscú en Ucrania

Organizaciones no gubernamentales ucranianas y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU, Volker Turk, que dispone observadores en Ucrania desde el 2014, aportan las pruebas de 16 mil prisioneros ucranianos torturados y privados de su libertad.    

Desde la invasion de 2022, el presidente Vladimir Putin a emprendido detenciones ilegales en
masa de ciudadanos ucranianos, mantenidos secretamente en cárceles rusas, o en otros lugares,
impidiendo el acceso de organizaciones internacionales, incluyendo el Comité Internacional de la
Cruz Roja, no pudiendo intercambiarlos por soldados rusos detenidos en Ucrania, conforme a las
Convenciones de Ginebra. Son 16 mil los ucranianos prisioneros. (1)

Según el defensor de derechos de los ucranianos, Dmytro Lubinets, la cifra está subestimada. Lo
confirma Petro Yatsenko, del Centro ucraniano de coordinación del tratamiento de prisioneros de
guerra, después de la invasión rusa del 24 de febrero de 2022. Afirma que los intentos de
liberarlos, son extremadamente complejos, al no existir mecanismos que permitan intercambiar
civiles, ni poder canjear civiles ucranianos por soldados rusos capturados por Ucrania, prohibido
por las Convenciones de Ginebra. La única opción es que Rusia los libere. (2)

«Moscú utiliza a esos civiles ucranianos capturados para reforzar la invasión. El objetivo es
simple: suprimir toda resistencia mediante el terror para someter a la población a sus reglas. Es
una estrategia a gran escala que apunta a controlar y colonizar los territorios ucranianos», explica
Oleksandra Matviichuk, directora del Centro para las Libertades Civiles, una oenege ucraniana
que compartiera el Premio Nobel de la Paz 2022, con una organización rusa y otra bielorrusa. (3)

Matviichuk estima que ese peligro «es crucial para la sociedad ucraniana», lamentando que la
comunidad internacional no lo comprenda. La gente solo habla de prisioneros de guerra, pero no
de los civiles encarcelados. Siempre se sorprenden al descubrir que miles de civiles ucranianos
están detenidos en Rusia». El Alto Comisionado de la ONU para derechos humanos, mantiene
sus expertos en Ucrania, desde antes de la invasión, y ha investigado algunos de estos casos. (4)

En efecto, ha identificado «161 centros oficiales de detención para civiles, situados en los
territorios ocupados, de los cuales 55 acogen también prisioneros de guerra, al igual que 42
lugares no oficiales, entre los que se destacan, casas privadas de garages, antiguos edificios
administrativos y sótanos de casas particulares». Se suman a «73 prisiones en Rusia, localizadas
a miles de kilómetros de los territorios ocupados, pese a que la deportación de estas personas
está prohibida por el derecho internacional».(5)

«Algunos de estos lugares de detención son denominados «matriochkas»», al igual que «unas
muñecas rusas que se ponen unas dentro de otras. Son prisiones en las prisiones, donde los
civiles están escondidos, sin contacto con el exterior», añade el antes mencionado Petro
Yatsenko. «Expertos mandatos por el Alto Comisionado entrevistaron a 216 civiles liberados».
Precisaron «que mas del 92% fueron torturados, mediante chocs eléctricos, amenazas de
muerte», y puestos «en posiciones de stress y humillación».(6)

«La violencia sexual se ha expandido». La oenege «Crimean Human Rights Group», observa la
emergencia de una nueva tendencia: la encarcelación de mujeres con fines de explotación para
los soldados rusos», afirma Olga Skrypnyk, su directora. «A veces esas mujeres son liberadas
después de algunos meses». También Moscú «utiliza civiles ucranianos detenidos para combatir
contra su propio país, presionándolos para firmar contratos con el Ejercito ruso, enviándolos al
frente», desconociéndose detalles», afirma el ya citado Petro Yatsenko.(7)

Al tiempo, Vira Iastrebova, directora de la oenegé Eastern Human Rights Group, sostiene que
«para Rusia los civiles ucranianos detenidos representan un recurso disponible en el mismo lugar
y fácilmente mobilisable para servir de carne de cañon». Kostyantyn Davydenko, ex detenido, «ha
sido testigo de estas practicas. Ex-agente inmobiliario de 39 años, fue detenido y condenado a
10 años y medio de prisión por espionaje en 2018. En 7 años y medio de cautiverio, estuvo en 5
establecimientos penitenciarios diferentes, donde lo torturaron. (8)

«Fue liberado en agosto del 2025. Entonces contó que vio a ucranianos aceptar las promesas de
cobrar 3 millones de rublos (30.000 euros) y la libertad, a condición que fueran un mes al frente
de combate antes de recibir ese dinero». En esas circunstancias conoció a Evgueni Prigojine, exjefe del grupo paramilitar Wagner, muerto en el estallido de un avión, quien reclutaba entre los
detenidos. Era un caos, después el ministerio de la defensa se organizó de otra manera». (9)

«Rusia comenzó a secuestrar y encarcelar civiles ucranianos desde el principio de la guerra en el
Donbas en 2014, cuando apoyaba a los separatistas pro-rusos…Los acusaban de «espionaje»,
«terrorismo» o «subversión», con falsos expedientes, para luego meterlos presos», cuenta Igor
Kotelianets, director de la Asociación de amigos de los prisioneros políticos del Kremlin, fundada
en 2017. «Después de la invasión de febrero del 2022, Rusia extendió la persecución a todos los
ciudadanos que vivieran en los territorios ocupados, al margen de su perfil». (10)

Agrega que «cualquiera podía ser considerado un enemigo, que fuera pro-ukranianp o no. La
represión cambió por tanto de naturaleza y de escala. Las cifras lo prueban: en diciembre del
2021, Rusia tenía detenidos 120 prisioneros políticos originarios de Crimea, y 600 que venían de
las regiones de Donetsk y Louhansk, en el Donbas», informa la oenege «Crimea Human Rights
Group». Hoy los detenidos se cuentan por millares». (11)

«Entre los ciudadanos encarcelados muchos están detenidos secretamente durante años, sin
comunicación, ni base legal, y/o expedienté judicial. A veces los liberan al cabo de 1 año o 2,
aunque después los capturen de nuevo. Otros son juzgados por tribunales que obedecen a la ley
rusa, desde que Moscú declaró la anexión de los territorios ocupados de Donetsk, Louhansk,
Kherson y Zaporijia, en septiembre del 2022, luego de la Crimea en 2014». (12)

«Generalmente los condenan por «terrorismo», «sabotaje» o «espionaje», con penas que superan
los 10 años de carcel. Esos procesos violan todos los principios de justicia», denunció el
« Ombudsman» Dmytro Lubinets. «Las pruebas son asiduamente falsificadas, las confesiones
obtenidas bajo tortura, la defensa no tiene derechos adecuados, los veredictos son pronunciados
con anticipación violando el derecho internacional humanitario». (13)

«Desde la ofensiva a gran escala, 6.422 ucranianos retornaron de cautiverio, de los cuales
solamente 409 civiles, según el defensor de derechos, Iouri Chapovalov, de 62 años, que fue uno
de los raros civiles liberados. Cuando estalló el Donbas en 2014, era neurólogo en el hospital, y
presidía el club de Donetsk. Inmediatamente comprendió que era una agresión de Rusia, aunque
Moscú negaba cualquier implicación. Decidió quedarse en Donetsk, para documentar la guerra
bajo seudónimo. Detenido en 2018, fue condenado 13 años de carcel por espionaje». (14).

Sin embargo, «Chapovalov fue liberado el 13 de agosto de 2025… Rusia suele liberar un puñado
de prisioneros sin lógica aparente, en ocasión de un intercambio de detenidos. …Desde la
invasión, las autoridades ucranianas han elaborado estrategias para incitar a Rusia a liberar
civiles. Propusieron sin éxito intercambiar monumentos pro-rusos contra prisioneros ucranianos.
Intentaron luego que prisioneros condenados en Ucrania, pudieran ser cambiados por presos
ucranianos en Rusia. No obstante hasta hoy solo han prosperado unos 70 casos. (15)

«El tiempo apremia. La vida de ucranianos en manos de Rusia está amenazada. Desde febrero de
2022, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU, Volker Turk, ha documentado la ejecución
extrajudicial de 90 civiles en lugares de detención, oficiales o no oficiales: 83 hombres y 6
mujeres y un menor. Igualmente 38 civiles han muerto en cautiverio a causa de «torturas o malos
tratos». Moscú «moderniza y agranda los centros de detención en los territorios ocupados». (16)

En Crimea, 2 nuevos centros de detención han sido creados desde la ofensiva rusa, que se
suman al ya existente en Simferopol, según el Olga Skrypnyk, su directora antes citada, quien ha
declarado «que los 3 serán para civiles». Rusia «ignora todas las leyes y hace lo que ella quiere»,
concluyó la Premio Nobel, Olexandra Matviichuk. Lamenta que los territorios ocupados «sean
percibidos como espacios vacíos en las negociaciones».Hace un llamado a «hablar el único
lenguaje que comprende Rusia, reforzando las sanciones. La ocupación no es la paz, sino otra
forma de guerra, invisible. Si te matan, nadie lo sabrá». (17)

Desde Ginebra, Juan Gasparini.

(1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17) «Le Monde», Francia, 12 de mayo de 2026