OPINIÓN

Combatientes extranjeros enrolados por la fuerza en el ejército ruso para luchar contra Ucrania

Han sido abatidos unos 352.000 miembros del ejército ruso en los 4 años de guerra contra Ucrania, de los cuales 27.000 provienen del Sud Global, afirman 3 medios de comunicación internacionales. Sumando bajas y heridos, la totalidad de las fuerzas armadas desplegadas por orden de Vladímir Putin contra Ucrania, puestas fuera de combate, superan el millón de efectivos. Es el saldo ruso del conflicto más mortal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. (1)

El reclutamiento de extranjeros en Rusia se opera engañando a miles de hombres jóvenes y pobres, de África y Asia, bajo falsas promesas. Se citan ejemplos de estudiantes egipcios matriculados para estudios universitarios en Moscú, donde habría sido detenidos bajo falsa sospecha de tráfico de drogas, luego obligados a optar entre una condena de 8 años de cárcel, o ir a pelear a Ucrania, a cambio de un buen salario y la nacionalidad rusa. (2)

Los modos de enrolamiento son diversos. Chequeando unos 1417 casos, en El Cairo, cerca del Centro Cultural ruso, se observan publicidades de agencias de viaje prometiendo facilitar las gestiones para estudiar en Rusia. La oferta se da cuando las universidades egipcias están saturadas. También hay ofertas para trabajar en la construcción. Los honorarios propuestos van de 2000 a 3000 dólares por mes, cuando en Egipto giran en torno a 200 dólares mensuales. (3)

«Egipto es un caso entre tantos otros, reclutando para Moscú, utilizando métodos abusivos similares, en países aliados y en los no alineados. En noviembre de 2025, las autoridades ucranianas identificaron a mas de 1400 africanos, originarios de 36 países de ese continente, combatiendo del lado ruso, según los investigadores Thierry Vircoulon, del Instituto francés de relaciones internacionales (IFRI) y Horacio Givone, especializado en África Subsahariana». (4)

«Moscú recluta tanto en línea o vía intermediarios locales. Las personas se congregan y son enviadas a Rusia, luego al frente en Ucrania», resume Karen Philippa Larsen, investigadora del Danish Institute for internacional Studies, que destapó esa red a partir de mensajes difundidos en las redes sociales por el Grupo Wagner. Los mercenarios de esta entidad paramilitar, fue reemplazada desde el 2023 por el «África Corps», en varios países africanos (Mali, República Centroafricana, Burkina Faso, Niger, Madagascar y en menor medida, Libia)». (5)

«La estrategia de Moscú se tradujo en captar reclutas durante 4 años: en 2022 Kiev había identificado 34 combatientes extranjeros que habían firmado contratos con Rusia, luego 3800 en 2023, 8.000 en 2024, y cerca de 14.000 en 2025, precisa Karen Philippa Larsen, quien en 2025 fue a Ucrania y entrevistó a 19 prisioneros de guerra extranjeros capturados en las filas rusas». Concluyó que «según fuentes oficiales ucranianas, 27.000 combatientes extranjeros han sido reclutados desde el 2022 por el Ejército ruso», incluyendo aliados de Rusia como Botswana, Costa de Marfil, Camerún y Sierra Leona. (6)

«Esta aceleración interviene cuando Rusia debe encontrar cada mes entre 30.000 y 35.000 hombres, según estimaciones de expertos, para compensar las pérdidas y sin decretar la movilización general, bajo pena de reavivar el pánico suscitado por el llamado parcial a filas del otoño del 2022. Pese a las primas elevadas, los voluntarios rusos son raros. Las campañas de reclutamiento se parecen cada vez más a enrolamientos forzados, apuntando a las prisiones, universidades, hospitales psiquiátricos, personas vulnerables, incluyendo mujeres». (7)

Por ejemplo, «en Tatarstan, a 1.000 kilómetros al este de Moscú, los jóvenes africanos son afectados al armado de drones, cuando les habían prometido empleos en la restauración, la construcción o la hotelería. Descubren rápidamente que los han engañado. En lugar de un contrato de trabajo, firman contratos militares, redactados en cirílico, siendo incapaces de descifrarlos. De inmediato los envían al frente, en primera línea. La única chance de salvarse consiste en hacerse prisioneros». (8)

«Los usan de carne de cañón, al hacerlos salir al descubierto para detectar las posiciones ucranianas, que inmediatamente les disparan», continua Karen Philippa Larsen. «En total, a través del mundo, de Nepal a Egipto, pasando por Togo, Cuba, y Brasil, más de 100 países están concernidos por estos reclutamientos. Los sueldos son en general mucho más modestos que los prometidos», manipulados «por la corrupción que corroe el ejército ruso. La parte sustraída por los oficiales disminuye al igual que la de los soldados. Protestar es casi imposible. Sus pasaportes son en general confiscados el primer día y sus nombres nunca figuran en las listas de prisioneros que Moscú intercambia contra prisioneros ucranianos». (9)

Incluso «Moscú capta directamente candidatos en el seno de los ejércitos del Sud Global, ofreciendo a los soldados y suboficiales a desertar para engrosar sus tropas. Las víctimas prefieren arriesgarse a morir en Ucrania ganando millones antes que morir pobres en sus países de origen». A «los individuos perseguidos por la justicia de sus países Rusia se compromete a no extraditarlos y les garantiza inmunidad a condición de que entre en el Ejército Ruso». (10)

Al tiempo, «desde julio de 2025, un decreto autoriza a los no rusos a servir en el Ejército en zona de guerra. La edad para ser reclutado ha sido elevada de 30 a 40 años. Las condiciones de ciudadanía fueron facilitadas: los extranjeros que firmen un contrato de un año y sirven al menos 6 meses pueden acceder a la nacionalidad rusa mediante un procedimiento simplificado. Desde noviembre de 2025 todo ciudadano extranjero en edad de servir que pida un permiso de residencia o la ciudadanía debe firmar un contrato con el Ejército, salvo desmovilización o ineptitud médica». (11)

El reciente aniversario de la victoria rusa sobre Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial fue impactado negativamente por el desgaste de la figura del presidente Vladímir Putin, que ha perdido 12,5 % de popularidad en los sondeos de opinión, descendiendo a 65,6%. El 23,3% de la población no aprueba su accionar. El desfile militar en Moscú se vio devaluado por la ausencia de vehículos militares, e invitados internacionales intrascendentes (Bielorrusia, Laos y Malasia). El aumento del precio del petróleo, de 48 a 110 dólares el barril, es insuficiente para el Kremlin. (12)

La perdida de 1000 hombres muertos o heridos por día en la guerra contra Ucrania, que ha recuperado 120 km² territorio en torno al Donbas, se suman a un crecimiento negativo de la economía rusa del 0,3% en el primer trimestre. La industria militar absorbe el 40% de los gastos, mientras el endeudamiento del Estado alcanza el 17%. Los cortes progresivos de WhatsApp y Telegram, utilizados por más de 80 millones de rusos, podrían animar un clima de guerra psicológica, instalando la duda, e inspirar desconfianza en la elite del poder. (13)

Desde Ginebra, Juan Gasparini.

(1,3,4,5,6,7,8,9,10,11) «Le Monde», 26/27 de abril y 5 de mayo de 2026. Grok, Elon Musk, («Mediazona», «BBC», y «Meduza»)
(2) ONG suiza «Investigation with Impact» (Impact), febrero de 2026.
(12,13) «Le Figaro», 9/10 de mayo de 2026.