ECONOMÍA

De como el acuerdo Mercosur-UE impulsa un cambio de paradigma en las exportaciones de Mendoza

Referentes del sector aduanero destacan que la desgravación arancelaria favorece a productos regionales como la nuez y el vino, aunque advierten sobre los retos de competitividad frente al mercado europeo.
9 mayo, 2026

La entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea generó una profunda transformación en la matriz exportadora de la provincia, posicionando a la nuez como uno de los productos más beneficiados.

Fabrixio Pedrosa, presidente de la filial Mendoza del Centro de Despachantes de Aduana, detalló que el impacto es inmediato para ciertos sectores que ya operan con arancel cero. Sobre este punto, el especialista señaló que “en el caso de la nuez con cáscara, esta desgravación pasa del 4% que pagaba en Europa al cero”, un incentivo tan determinante que muchos productores locales optaron por demorar sus embarques para coincidir con la normativa vigente.

Más allá de los frutos secos, el beneficio alcanza a rubros estratégicos como la vitivinicultura y el ajo, aunque bajo esquemas de desgravación progresivos que demandarán una adaptación a largo plazo.

Pedrosa explicó a El diario de San Rafael que, debido a las asimetrías entre ambos bloques, el vino argentino enfrentará un proceso de reducción de aranceles del “11.1 anual; vamos a estar diez años con aranceles hasta llegar al cero”. Esta gradualidad busca equilibrar la competencia, ya que la industria local parte de aranceles significativamente más elevados que los europeos, llegando en algunos casos, como el del champán, a tasas de hasta el 35%.

El acuerdo plantea un escenario de reciprocidad que obliga a las empresas mendocinas a elevar sus estándares para competir con la industria del Viejo Continente. Según el referente aduanero, la apertura comercial no debe ser vista con temor, sino como una oportunidad de reconversión necesaria para el desarrollo nacional.

En relación a la tensión competitiva, Pedrosa remarcó que “ahora, cuando pedís que te bajen los aranceles, te subís al ring y también tenés baja de aranceles de este lado. Es una lucha que está buena porque, en definitiva, mejora el desarrollo competitivo de todo el país”.

Uno de los pilares para mejorar la eficiencia local reside en el abaratamiento de bienes de capital y componentes esenciales que ahora ingresarán al país con menores gravámenes. Así, el ingreso de tecnología, rodamientos e insumos para energía permitirá reducir los costos operativos de la industria manufacturera argentina. Pedrosa enfatizó que la clave reside en los procesos intermedios: “Son insumos que nuestra industria utiliza; por lo tanto, los productos que terminemos exportando van a tener, en definitiva, menos costos de producción. Allí es donde se pueden ir generando las verdaderas oportunidades”.

Finalmente, el análisis del sector destaca que, si bien pertenecer al bloque regional impone ciertas limitaciones burocráticas, la ubicación geográfica de la provincia funciona como una protección indirecta. Debido a los elevados costos de transporte desde el hemisferio norte, Argentina posee una defensa logística natural ante la importación masiva.

Para el titular del Centro de Despachantes, el horizonte es claro pese a las dificultades: “Es un desafío, pero es el camino para que Argentina se abra al mundo de manera competitiva”, concluyó respecto a la integración definitiva en los mercados globales.