Psoriasis: la importancia de mirar más allá de la piel

Un tratamiento adecuado y hábitos saludables pueden reducir el impacto de la enfermedad casi 90 % y mejorar así la calidad de vida de las personas. 

Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Psoriasis, fecha promovida desde 2004 por la Federación Internacional de Asociaciones de Psoriasis (IFPA). En 2026, el lema de la campaña es Mirá más allá de mi piel, una invitación a comprender que esta enfermedad no se limita a lo que se ve. Afecta la autoestima, los vínculos y la vida social de más de 125 millones de personas en el mundo que conviven con psoriasis o artritis psoriásica.

Una enfermedad de todo el cuerpo

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica y sistémica, vinculada al funcionamiento del sistema inmunitario. En la piel produce placas rojizas o rosadas cubiertas de escamas, con picazón, ardor, dolor y sequedad. Puede aparecer en el cuero cabelludo, las uñas, las palmas de las manos, las plantas de los pies y los pliegues.

Pero la inflamación no se queda en la piel. Entre 10 y 30 % de los pacientes desarrolla artritis psoriásica, y la enfermedad se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, además de ansiedad y depresión. No se contagia: depende de factores genéticos y ambientales. En Argentina, entre 2 % y 3 % de la población vive con psoriasis.

Los síntomas alternan brotes con períodos de mejoría. Sin un tratamiento adecuado, la psoriasis puede alterar la vida cotridiana y resultar invalidante, ya que el dolor articular dificulta trabajar, estudiar o realizar tareas diarias, y por otro lado, el estigma lleva muchas veces al aislamiento.

Un abordaje en equipo

Por su carácter sistémico, requiere la mirada de distintos profesionales: dermatólogos, reumatólogos, médicos clínicos, diabetólogos, cardiólogos, nutricionistas, psicólogos y psiquiatras, enfermeros y trabajadores sociales.

En Mendoza, los hospitales Central y Lagomaggiore cuentan con consultorios específicos, con equipos interdisciplinarios que diagnostican y tratan la enfermedad. Los turnos, tanto para el Hospital Central como para el Lagomaggiore, se deben solicitar a través de la aplicación M por M.

Tratamientos que cambian vidas

Aunque no existe una cura definitiva, hoy hay muchas alternativas, que se eligen según la gravedad (leve, moderada o severa): tratamientos tópicos, fototerapia, medicamentos sistémicos convencionales y terapias biológicas. Las metas son ambiciosas: los tratamientos más modernos permiten aspirar a reducir las lesiones un 90% o incluso a lograr piel completamente libre de ellas, con una excelente calidad de vida.

También es clave corregir hábitos no saludables, como el alcohol, el tabaco y el estrés, que pueden desencadenar la enfermedad en personas predispuestas, y mantener un control médico continuo.

Si tenés lesiones persistentes en la piel o dolor en las articulaciones, consultá a tu médico. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado marcan la diferencia