Otorgan permisos de exploración minera en los terrenos de Wamani en San Carlos y San Rafael
Los permisos de exploración sobre más de 17.000 hectáreas conviven con el proyecto promocionado por Martín Varsavsky en ambos departamentos.
En la zona cordillerana promocionada como un eventual refugio para millonarios frente a conflictos internacionales -denominado Wamani, el emprendimiento impulsado por el empresario Martín Varsavsky junto a otros inversores- se registraron dos permisos de exploración solicitados por Marcelo y Gustavo Sued.
Ambas solicitudes comprenden una superficie total que supera las 17.000 hectáreas destinadas a la prospección de minerales. Según los registros oficiales de la provincia, Mía I abarca 9.734 hectáreas en San Carlos, mientras que Sofía I cubre 8.026 hectáreas desplegadas principalmente en San Rafael y en una porción del territorio sancarlino.
En las inmediaciones de estos emprendimientos figuran diversas manifestaciones minerales registradas, entre las que destacan yacimientos vinculados al cobre como Montura, Camila, Barroso y Marta 3 hacia el sector oeste. En dirección al este emergen proyectos con presencia de oro, plata, plomo y molibdeno, tales como Jenniffer, Graciela, Cristina y Susana, según indicó Diario de San Rafael.
El proyecto Wamani cobró relevancia mediática luego de que Varsavsky destacara las virtudes de la cordillera mendocina para resguardarse de crisis globales, lo que derivó en especulaciones sobre la edificación de búnkeres de alta seguridad. Sin embargo, las solicitudes mineras Sofía I y Mía I ingresaron formalmente al registro en diciembre de 2024 y sus edictos se publicaron durante el mes de agosto.
Esta superposición de intereses visibilizó una particularidad del régimen minero argentino, el cual distingue jurídicamente la propiedad del suelo respecto de los derechos sobre el subsuelo. Esta normativa permite que un tercero solicite permisos de exploración o explotación minera sobre un terreno que pertenece formalmente a otro propietario.
Por el momento, las actuaciones tramitadas corresponden exclusivamente a permisos de exploración, lo que no implica la aprobación de un proyecto de explotación ni la apertura de una mina. En caso de avanzar hacia labores de campo, los titulares de las concesiones mineras deberán notificar a los dueños de la superficie para entablar las negociaciones e indemnizaciones pertinentes.

