Más perforaciones y expectativas por cobre en la cordillera mendocina
27 de mayo de 2026
Durante las perforaciones se detectaron vetillas mineralizadas y alteraciones geológicas características de los sistemas de cobre porfírico.
La minera canadiense Kobrea anunció que profundizará la campaña de exploración en el proyecto El Perdido, ubicado en Malargüe, luego de que tres de los seis pozos iniciales no lograran alcanzar el núcleo principal del yacimiento. La decisión fue tomada tras los primeros resultados obtenidos en la cordillera mendocina, donde la compañía confirmó la presencia de cobre, oro, plata y molibdeno.
Según informó la empresa, durante las perforaciones se detectaron vetillas mineralizadas y alteraciones geológicas características de los sistemas de cobre porfírico, uno de los modelos de yacimientos más buscados por la industria minera a nivel mundial.
El proyecto forma parte del Malargüe Distrito Minero Occidental y contempla una inversión inicial estimada en 20 millones de dólares. Tras la evaluación de los primeros estudios, Kobrea resolvió ampliar la campaña exploratoria y avanzar con nuevas perforaciones de mayor profundidad para intentar alcanzar el corazón del sistema mineralizado.
El escenario internacional también juega a favor de este tipo de desarrollos. El cobre atraviesa actualmente un ciclo alcista impulsado por la creciente demanda global asociada a la transición energética, la fabricación de vehículos eléctricos y el desarrollo de tecnologías vinculadas a la electromovilidad y las energías renovables.
En ese contexto, desde el Gobierno de Mendoza destacan el avance de los proyectos mineros como una oportunidad para atraer inversiones, generar empleo y diversificar la matriz productiva de la provincia, especialmente en el sur mendocino.
Sin embargo, el crecimiento de la actividad minera continúa generando debate. Organizaciones ambientales y sectores sociales mantienen sus cuestionamientos sobre el posible impacto de los proyectos extractivos en las reservas de agua y los ecosistemas de montaña, en una provincia donde la gestión del recurso hídrico es considerada estratégica.
Mientras tanto, la continuidad de las perforaciones en El Perdido alimenta las expectativas sobre el potencial minero de la cordillera mendocina y el rol que podría ocupar Mendoza en el mercado internacional del cobre durante los próximos años.

