POLICIALES

Murió el ladrón que fue atropellado por una pareja que hizo justicia por mano propia en Guaymallén

Tras agonizar durante diez días y sufrir la amputación de sus piernas, falleció en el Hospital Central. Los agresores, que lo embistieron con su auto tras el robo de un celular, ahora enfrentan una posible pena de prisión perpetua.

7 enero, 2026

Nicolás Alejandro Varas, de 19 años, falleció el pasado martes en el Hospital Central luego de permanecer internado en estado crítico desde el pasado 26 de diciembre. El joven había sido atropellado en Guaymallén por una pareja que, presuntamente, decidió hacer justicia por mano propia tras haber sido víctimas de un asalto cometido por el fallecido y otros cómplices.

El hecho se originó en la Plaza del Encuentro de Villa Nueva, donde Varas habría interceptado a los acusados para robarles un teléfono celular, un casco y zapatillas. Tras el ilícito, los asaltantes se dieron a la fuga, pero las víctimas del robo decidieron perseguirlos a bordo de un Volkswagen Gol, iniciando una cacería que terminó de forma trágica en la intersección de las calles Godoy Cruz y Alpatacal.

La magnitud del impacto fue tal que Varas sufrió heridas gravísimas, por las cuales los médicos debieron amputarle ambas piernas a las pocas horas de su ingreso al nosocomio. A pesar de los esfuerzos del personal de salud, el cuadro clínico del joven de 19 años empeoró durante los primeros días de enero hasta producirse su deceso definitivo en la tarde de ayer.

Por el hecho se encuentran detenidos Lucas Tello (31) y Micaela Lucero (25). Si bien Lucero permaneció en el lugar tras el choque, Tello se entregó horas más tarde en una comisaría, confesando que él era quien conducía el vehículo al momento del atropello. Ambos fueron imputados inicialmente por intento de homicidio agravado por alevosía, encontrándose bajo prisión preventiva desde entonces.

Con el fallecimiento de Varas consumado, la situación procesal de la pareja se agrava drásticamente. La fiscalía modificará la calificación legal a homicidio agravado por alevosía, un delito que en el sistema penal argentino prevé como única sanción la prisión perpetua, la cual deberán arriesgar en un futuro juicio por jurados.