Cómo impacta la hipertensión en el cerebro, la vista y función sexual, según los cardiólogos
Un informe realizado por The Telegraph advirtió sobre las señales tempranas que suelen pasar desapercibidas y los expertos consultados detallaron de qué manera el deterioro vascular puede afectar distintos sistemas del organismo antes de un diagnóstico
02 Abr, 2026
La Organización Mundial de la Salud identifica la presión arterial elevada como una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo
La hipertensiónafecta a millones de personas en todo el mundo. De acuerdo con The Telegraph, en el Reino Unido cerca de 14 millones de adultos presentan presión arterial elevada y al menos 5 millones desconocen su diagnóstico.
La Organización Mundial de la Salud identifica la presión alta como una de las principales causas de muerte prevenible. El impacto de la hipertensión no se limita al corazón, ya que también perjudica la visión, la función cerebral y la salud sexual, en ocasiones de forma irreversible.
El Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido recomendó que toda persona mayor de 40 años controle su presión arterial cada año. La hipertensión fuerza tanto al corazón como a otros órganos vitales a trabajar bajo mayor exigencia, lo que puede derivar en daños graves si no se detecta y trata a tiempo.
Los ojos, una ventana de alerta
Los primeros síntomas de la hipertensión suelen manifestarse en la visión. El cardiólogo intervencionista consultor del Hospital Harborne, Farhan Shahid, explicó a The Telegraph que los pacientes pueden registrar pérdida de agudeza visual, dolores de cabeza o visión borrosa.
La presión alta puede dañar la visión y provocar retinopatía hipertensiva o pérdida permanente de la vista, advierten especialistas
El daño se produce porque la presión elevada afecta las pequeñas arterias que irrigan el ojo, las cuales tienden a estrecharse y engrosarse, dificultando el flujo sanguíneo a la retina. Esta situación puede derivar en retinopatía hipertensiva, visión borrosa e incluso pérdida permanente de la visión.
El daño puede extenderse al nervio óptico y provocar acumulación de líquido bajo la retina, alterando la percepción visual. “Si su vista se ha visto afectada, es una emergencia médica: necesita consultar a un médico y controlar su presión arterial lo antes posible para evitar que progrese y dañe otros órganos”, señaló Shahid.
Efectos de la hipertensión en el cerebro
La amenaza hipertensiva alcanza también al cerebro. La cardióloga consultora del NHS, Teresa Castiello, puntualizó a The Telegraph que la presión arterial elevada deteriora los vasos sanguíneos cerebrales, aumentando el riesgo de accidentes cerebrovasculares isquémicos.
El riesgo de accidentes cerebrovasculares hemorrágicos también se incrementa; estos suelen tener consecuencias más severas en términos de discapacidad o mortalidad. El daño vascular puede reducir el flujo sanguíneo en el tejido cerebral y dar lugar a accidentes cerebrovasculares silenciosos, cuya acumulación incrementa la probabilidad de deterioro cognitivo y demencia vascular.
El deterioro de los vasos sanguíneos cerebrales por hipertensión aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares y demencia.
Diferentes estudios asociaron la presión alta en la mediana edad con una mayor probabilidad de desarrollar demencia. Un trabajo publicado en la revista científica Nature Medicine, citado por el medio británico, reflejó que brindar apoyo para controlar la presión arterial reduce la probabilidad de demencia en un 15%.
El flujo sanguíneo insuficiente y el estrés crónico sobre el cerebro facilitan la acumulación de proteínas dañinas, un mecanismo vinculado a la enfermedad de Alzheimer. Castiello afirmó a The Telegraph que los mecanismos de eliminación del cerebro se ven afectados.
Consecuencias de la hipertensión en la función sexual
La disfunción sexual constituye un efecto menos informado de la hipertensión. En los hombres, la disfunción eréctil es habitual en el contexto de presión arterial alta sostenida, aunque a menudo no es mencionada en las consultas.
El órgano reproductor masculino depende de un flujo sanguíneo adecuado; cuando los vasos sanguíneos se estrechan o pierden sensibilidad, se dificulta la erección. “Su prevalencia es mucho mayor de lo que pensamos“, afirmó Shahid, y advirtió que puede ser una señal de alerta temprana de enfermedad cardiovascular.La disfunción eréctil y la disminución del deseo sexual en ambos sexos se asocian con presión arterial alta sostenida (Freepik)
En las mujeres, la reducción del flujo sanguíneo a la vagina puede provocar disminución del deseo sexual y de la satisfacción. Investigaciones recientes detectaron una relación entre hipertensión y disfunción sexual femenina.
Tanto en hombres como en mujeres, factores como el sobrepeso, la alimentación inadecuada y la falta de ejercicio físico influyen sobre la función sexual y la presión arterial, según los especialistas.
6 estrategias para reducir la presión arterial según el NHS
El NHS recomendó mantener la presión arterial por debajo de 140/90 mmHg. Cuando los valores permanecen elevados de manera persistente, suele indicarse tratamiento farmacológico.
El NHS recomienda seis estrategias efectivas para reducir la presión arterial, entre ellas limitar sal, dieta DASH y ejercicios isométricos
Para casos de presión ligeramente elevada, los cambios en el estilo de vida pueden lograr una reducción significativa en pocas semanas. En ese marco, los especialistas consultados por The Telegraph detallaron cuáles son las principales estrategias recomendadas:
- Reducir el consumo de sal: limitar la ingesta diaria a menos de 6 gramos y revisar las etiquetas de los alimentos procesados. La sal baja en sodio y rica en potasio es útil para el control.
- Adoptar la dieta DASH: priorizar frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables, con bajo contenido de sal y azúcar.
- Consumir alimentos fermentados: kimchi, kéfir, chucrut y yogur natural contribuyen a la microbiota intestinal y la salud vascular.
- Limitar el consumo de alcohol: incluso una copa diaria de vino puede elevar la presión arterial. Disminuir su consumo permite mejoras rápidas.
- Practicar ejercicios isométricos: mantener posiciones como la plancha o realizar sentadillas contra la pared ha mostrado efectividad en la reducción de la presión arterial.
- Controlar los valores de presión regularmente: el NHS sugiere controles anuales a partir de los 40 años para detectar y tratar la hipertensión antes de que genere complicaciones.

