SOCIEDAD

Ordenan la destrucción y compactación de los autos y motos que llevan más de 2 años en las playas de secuestro

5 de noviembre de 2025

Se trata de la destrucción de más de 8.500 vehículos retenidos en las Playas de Secuestro.

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza dispuso el decomiso de más de 8.500 vehículos que permanecen retenidos en las Playas de Secuestro de la provincia. La medida busca avanzar en la compactación y destrucción de automóviles y motocicletas que llevan más de dos años bajo custodia judicial, en el marco del programa provincial Mendoza Compacta (PROMECOM).

La decisión fue adoptada por la Sala Administrativa de la Corte a través de la Acordada Nº 32.273, firmada el 31 de octubre. En el documento se ordena a los tribunales y fiscalías intervinientes que se expidan sobre los procesos judiciales relacionados con estos bienes para permitir su disposición final.

Según datos del Ministerio de Justicia y Seguridad, hasta el 15 de julio de 2025 existían 8.596 vehículos de procedencia judicial almacenados en las distintas playas provinciales, cifra que no incluye los 3.180 rodados alojados en dependencias distritales.

El Alto Tribunal destacó que la medida apunta a liberar espacios y evitar los riesgos ambientales que genera la acumulación de chatarra. Se advirtió que muchos de los vehículos llevan hasta 20 años retenidos, lo que ha provocado una situación de saturación y deterioro en los predios.

La Corte sostuvo que el mantenimiento de los vehículos resulta justificado solo cuando conservan valor como prueba judicial o mientras no exista una sentencia firme. En esos casos se autoriza una prórroga de hasta dos años desde el secuestro, pero transcurrido ese plazo se procederá al desguace, descontaminación, remate o donación, según corresponda.

En los fundamentos de la acordada, los jueces remarcaron que la permanencia indefinida de estos rodados afecta la seguridad, el orden y la administración de los depósitos. Además, los vehículos expuestos a la intemperie pierden valor económico y pueden transformarse en focos de contaminación por los fluidos que desprenden, así como en riesgo sanitario por la presencia de roedores y otros animales.

El documento también advierte sobre el peligro de incendios debido a la acumulación de combustibles, lubricantes y materiales inflamables, recordando episodios ocurridos en playas de Ciudad y San Martín.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *