Jubilados: cómo afecta al poder adquisitivo la fórmula de movilidad del Gobierno nacional
En su columna de Aconcagua Radio, Carlos Gallo repasó la fórmula de movilidad anterior y la comparó con la actual para analizar la situación de los jubilados.
La jubilación sigue siendo un tema central en la agenda política y social del país. Las diferencias entre la fórmula anterior y la actual de movilidad jubilatoria reflejan la importancia del debate, al que se suman las preocupaciones por la sustentabilidad del sistema y el poder adquisitivo de los jubilados.
En este contexto, Carlos Gallo, especialista en temas previsionales y sociales, aportó en su columna en Aconcagua Radio una lectura clave para comprender cómo las modificaciones implementadas por el Gobierno nacional afectan a las jubilaciones, la economía local y qué se espera de las políticas del próximo período.
Fórmula de movilidad jubilatoria: pasado y presente
¿Cómo funciona actualmente la movilidad jubilatoria y cómo se compara con la fórmula anterior?
Carlos Gallo (CG): Nosotros teníamos vigente una fórmula aprobada en el año 2021 que tomaba dos variables: una de ellas es la recaudación de ANSES, que proviene de aportes y contribuciones de trabajadores registrados y de algunos impuestos, como IVA, débitos y créditos bancarios, impuestos a los combustibles y demás. La otra variable es el salario, que toma el INDEC y el RIPTE de ANSES. Tomaba los dos índices y se aplicaba el que resultaba mayor. Así se actualizaban trimestralmente las jubilaciones.
La fórmula anterior fue reemplazada por un decreto del presidente Javier Milei, en el cual las jubilaciones comenzaron a actualizarse en base al IPC, a la inflación, con dos meses de rezago. Por ejemplo, lo que se actualiza en octubre corresponde a la inflación de agosto. Además, recién nos enteramos a mediados de septiembre cuál había sido la inflación de agosto, y se aplica ahora en octubre.
¿Qué impacto tuvo esto en los aumentos concretos?
CG: En septiembre de 2024, con la fórmula de Milei, el aumento fue del 13,4%, mientras que con la fórmula anterior hubiera sido del 32%. En diciembre del 2024 aumentó un 10% y debería haber sido 22,9%. En las últimas actualizaciones, la diferencia fue menor: en junio del 2025 9,2% contra 9,6%, y en septiembre 5,1% contra 6,5%.
Impacto económico y desafíos del sistema
¿Cuál es el principal problema de la fórmula actual y qué ventajas ofrecía la anterior?
CG: El problema de la fórmula actual es que las jubilaciones nunca van a mejorar. Lo ideal sería que las jubilaciones nunca aumenten menos que la inflación, pero que también la fórmula también prevea un mejoramiento.
Si mejora la economía y las recaudaciones, porque hay más aportes, contribuciones, IVA, impuestos a los combustibles y suben los salarios de los trabajadores activos, las jubilaciones también mejoran. Eso era lo que preveía la fórmula anterior. Uno de los principios de la seguridad social es la progresividad, incluso lo establece la Constitución. Las jubilaciones reemplazan nuestra etapa activa y tienen carácter sustitutivo con respecto al salario en actividad.
Esto ha generado un congelamiento relativo. El impacto se siente en la economía local, porque es dinero que va al consumo. Además, en el presupuesto 2026 se prevé que las asignaciones no se aumenten más por movilidad, sino que vuelvan a depender de la discrecionalidad del Poder Ejecutivo, un tema que hay que seguir muy de cerca.

